sábado, 7 de septiembre de 2013

¡Más Amigos!


Ayer, por la tarde, como habréis podido comprobar los que seguís este blog, no pude conectarme. ¡Pero el motivo no pudo ser mejor! ¡Mis amigos vinieron a verme a Bóveda! Además a la siempre interesante visita de Carmen, Leticia y Javier, se sumó una agradable sorpresa: ¡Paloma y Paco! A Javier, Leticia y Carmen me une una amistad desde hace años, muchos años. A Paloma y a Paco me une una gran amistad, forjada a través de Toño (Aquiles) a raíz de mi ACV. Pero, hasta ayer, no pude ponerles rostro. Por eso fue un día especial.

De pié —y de izquierda a derecha—: Paloma, Leticia, Carmen y Paco. Sentado, un servidor.
Javier no sale pués es el autor de la foto.


Además ellos son de Madrid. Vinieron a pasar unos días a Miño —cerca de Coruña pero lejos de aquí—. Pero, a pesar de la cortedad de sus vacaciones, dedicaron un día entero (entre el viaje y la visita) a mí. ¡Nada menos!

El resultado, para mí, fue una verdadera y agradable sorpresa que se añadió a la entrañable visita —siempre— de Carmen, Leticia y Javier.

Hablamos de todo y reímos, con cafés de por medio. ¡Y, yo, no pude pasarlo mejor! He de reconocer que, cuando se fueron, me dio un pequeño bajón. Pero una conversación telefónica, a primera hora de hoy, me recordó el porqué debo esforzarme y lo que debo aprender de este período de recuperación y separación: Que si algo tengo de bueno son mis amigos y que se merecen que les dedique todos los esfuerzos posibles para recuperarme. ¡Y eso hago!

Tampoco quisiera olvidarme de los que no pudieron venir —por causas de espacio o tiempo— como Maje, Carmen Mª. o Toño. ¡En espíritu estuvisteis, amigos!


viernes, 6 de septiembre de 2013

Adios, muchachos

Se acerca la hora de la partida. Todo parece indicar que, en los próximos días, me trasladaré al Centro de Promoción de la Autonomía Personal en Bergondo. Mi intención personal, más firme que nunca, es la d e ser lo más autónomo posible. Para ello necesito la ayuda que ,seguro, me van a prestar en este centro especializado. Allí estaré dos o tres años -todavía no lo sé-. Lo que si sé es que voy a trabajar duro, sin descanso y explorando mis límites, que yo mismo desconozco. No me voy a hacer falsas ilusiones. Sé que no voy a ser el de antes. Pero creo que, aún, puedo mejorar más. Y a eso voy a Bergondo -Un centro dependiente del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Allí iré durante el curso escolar, volviendo aquí en vacaciones.

 Pero, antes de irme, quisiera dejar varias cosas claras:

  • Cuando llegué aquí, a 140 o más kilómetros de mi ciudad, estuve solo (lejos de mis seres queridos y en un estado físico y anímico malo.
  • Mis amigos nunca me dejaron, anímicamente, solo. Vinieron a menudo y lo hicieron para alegrarme el día.
  • Me recomendaron, con la mejor intención, hacer amigos entre mis compañeros residentes.
  • Estos, una minoría de estos, aprovecharon la circunstancia de mi malestar, para buscar mi apoyo en contra del personal
  • Rápidamente, gracias al maravilloso trato del personal. me di cuenta de ello y obré en consecuencia.
  • Esto fue el detonante para los problemas, nunca buscados por mí, con la minoría ruidosa.
  • Por ello acudí en busca de la ayuda de Fernando, el director, cuyo apoyo y amistad me demostró su calidad humana. Esa calidad que tiene, en su abrumadora mayoría, el personal que él dirige.
  • Los cambios efectuados por Fernando -y el apoyo cariñoso del personal- hacen mucho más agradables mis últimos días en Bóveda.
  • Yo, por ideas y por experiencia laboral, prefiero el sector público al privado. Pero, lo vivido en Bóveda, me ha demostrado que, este principio -como otros- no es inmutable y tiene excepciones
  • Espero mucho del CPAP de Bergondo. Pero, el personal de AIP Bóveda ha dejado el listón muy alto.
  • Me voy ilusionado, a mejorar, pero nunca olvidaré cuanto debo a los amigos que no dejo atrás.
Volveré en vacaciones y, además, los llevo en mi corazón.

 Y, para despedirme, no se me ocurre nada mejor que esto.


                                             

jueves, 5 de septiembre de 2013

Poseidón

Era el dios del mar, de las tormentas, de las tempestades y los terremotos/maremotos.

Los antiguos griegos lo consideraban uno de los dioses del Panteón Olímpico. Hijo de Cronos y rea, y hermano mayor de Zeus. Hermanos suyos eran, también, Hades, Hestia y Deméter. Dominaba, caprichosamente, las fuerzas de la naturaleza. Sus efectos se hacen sentir, especialmente, en el mar. Su instrumento era el tridente, símbolo de su poder. Fue salvado, al nacer, por su madre. Su padre lo quería devorar y, esta, le hizo creer a su marido, que era un potro. Cronos se comió, engañado, al equino, pensando que era su propio hijo. Según otras versiones, si que fue tragado por su padre. Pero la intervención de Zeus —su hermano— lo salvó.

Poseidón, según el mito, vive en el fondo del mar, en un palacio de coral. Allí vivía con otros dioses como Ponto, Tetis, Océano, etc.

Su pasatiempo favorito era recorrer sus dominios marinos en un carro tirado por caballos hechos de espuma.

Se enfrentó a Atenea por el control de Atenas, siendo derrotado por la diosa. Poseidón, en venganza, hizo inundar la costa de Àtica.

Ayudó a levantar las murallas de Troya. Como los troyanos se negaron a darle tributo, este envió un monstruo marino que asoló la ciudad. La bestia sólo pudo ser destruida por Hércules.

En la legendaria Atlántida se unió a Clito, con la que tuvo cinco pares de gemelos.

Su esposa oficial fue  Anfitrite, ninfa del mar y madre de Tritón.

En la mitología romana Poseidón pasó a llamarse Neptuno.


Pseidon y su carro de caballos
Poseidón en su carro
                                 



miércoles, 4 de septiembre de 2013

Un Poema de Xulio Valcárcel

Especialmente dedicado a Gorgo, de Leónidas.

                                           
                         
                                           

martes, 3 de septiembre de 2013

Otra vez las pensiones

Mariano Rajoy, y sus ministros, se están especializando en el lamentable método de trocar las explicaciones —y la contraargumentación—, ante las críticas, por el manido y tú más y por el insulto. Eso, unido a la improvisación, hace la situación insostenible. Y ello es más grave en el delicado tema de las pensiones. Estas son un derecho y no una gracia otorgada por el poder. El problema es que este sistema está al borde de la quiebra. El envejecimiento galopante de la población, sumado a la imparada crisis, y a la falta de alternativa económica de las principales fuerzas políticas, lo han hecho posible.

Y esto no va a mejor. Defiende, la ministra Báñez, un sistema franquista —diseñado en los 70 para una población mucho más joven— rechazado por la realidad. Hoy tenemos un gobierno preocupado en, contra viento y marea, en mantener una administración inoperativa y enemiga de los ciudadanos —a los que tendría que servir— no exenta de duplicidades y estructuras caciquiles. Eso sí, ¡es muy cara!

La guinda a este maloliente pastel la ha puesto, este lunes, la ministra Báñez, prometiendo mantener las pensiones. Añadió la mentira a la negligencia. Lo que no ha dicho es que los cambios cosméticos en el sistema de pensiones es inútil. No dijo nada de incentivar el ahorro y la inversión. ¡Y el tiempo corre!

Fátima Báñez. Ministra de Empleo
                               

lunes, 2 de septiembre de 2013

Pintura Románica

Se conoce como tal el conjunto, producido en Occidente, de obras plásticas  desde la invasión de los bárbaros al Imperio Romano hasta mediados del siglo XIII.

Tuvo varias influencias, entre ellas:

  • La bizantina: Sobre todo en Italia. Conocida como italo-bizantina. Tuvo su auge porque Italia se convirtió en refugio de artistas huidos de la iconoclásia que asoló Europa en la Alta Edad Media. Se manifiesta, sobre todo, en el mosaico.
  • La carolingia: Combina elementos  bizantinos, sirios e irlandeses. Usa, incluso abusa, aplicaciones de oro y plata.
  • Estilo otoniano: Conocido así por extenderse, en el siglo X , por el imperio de los Otones en Alemania
  • Estilo visigodo: Sobre todo en España. Con claras influencias mozárabes. Se caracteriza por colores vivos y chillones. Son acuarelas con aplicaciones de oro y plata. Comienzan, estas obras, a existir en el siglo IX y perduran hasta el XII.
  • Estilo angloirlandés: Influido por el arte bizantino. Caracterizado por los entrelazados y espirales profusamente decorados. Los textos se inician, frecuentemente, por figuras propias de la mitología local.
  • Estilo románico típico: De tradición romana, con influencias bizantinas. Se caracteriza por representar la naturaleza y figuras humanas hieráticas. Normalmente usa el temple y el fresco, como técnicas.

La decadencia de esta pintura dio lugar al nacimiento de la Pintura Gótica.


Conjunto de Pinturas del Àbside de Bagués (Museo Diocesano de Jaca)
                                   

domingo, 1 de septiembre de 2013

La calle del Sol

Habíamos comido muy bien. El postre había sido rico. Quizás porque lo había tomado mirando a mi chica a los ojos. Decidimos tomar el café en nuestro sitio de siempre. Salimos del restaurante y giramos a la izquierda. La acera era lisa y estaba al mismo nivel que la adoquinada vía. Al otro lado de esta hubo, hace tiempo, un Pub, el Lautrec, donde —cuando tenía mucho tiempo y poco dinero por mor del desempleo— pude disfrutar de una magnífica interpretación de un saxofonista de Jazz. ¡Hacía unos años y toda una vida! Mi mujer me rescató de mis pensamientos nostálgicos con un cariñoso beso. Iba agarrada a mi silla. Esta estaba movida por una batería eléctrica. Llegamos a la esquina y torcimos a la derecha. Enfilamos la calle del Orzán y, entre manifestaciones de cariño, con mi mujer, entramos en el Pub-café 8 Luces, al que solíamos ir antes. Allí pedimos 2 cafés. Los preciosos ojos de mi mujer se iluminaron —dando luz a mi rostro— cuando me dijo «¡Te quiero!». Comenzó a sonar, a la vez que salía el sol, este tema. Yo le respondí, con lágrimas en los ojos: «Y yo. ¡Mucho!»