viernes, 5 de junio de 2026

LAS MURALLAS DE CÓRDOBA. TORRE DE LA PUERTA DEL RINCÓN

 


Córdoba, en contra de lo que muchos creen, no fue una creación musulmana. Los árabes se encontraron restos visigóticos que, a su vez, contenían restos romanos. Uno de los más destacables es su muralla.

La muralla de Córduba rodeaba la citada villa. Cerca de ella pasaba el Guadalquivir, entonces denominado Betis. A la altura del Alcázar de los Reyes Cristianos se encuentra un puerto fluvial de construcción romana porque el Guadalquivir hasta Córdoba era navegable. Allí se cargaban los barcos con aceite y vino con destino a Roma, donde era muy apreciados.

La zona antigua de Córdoba está rodeada por cinco recintos amurallados: la Villa o Medina, la Axerquía, el Castillo de la Judería, el Alcázar Viejo y la Huerta del Alcázar. La construcción de estas murallas tiene tres épocas: la romana, la musulmana y la cristiana. 

La primera muralla de la ciudad fue construida en el siglo II durante la época romana, abarcando un perímetro de 2650 metros aproximadamente. Este recinto contaba con cuatro puertas orientadas a los cuatro puntos cardinales. Durante el gobierno del emperador Tiberio se eliminó la zona sur para ampliar el área amurallada, expandiendo la ciudad hacia el río y abriendo nuevas puertas de acceso a la misma.

La muralla romana se encontraba en un estado lamentable y en época musulmana fue parcialmente reconstruida.

Tras la conquista cristiana se mantienen y restauran las antiguas murallas y en la segunda mitad del siglo XIV se añaden tres nuevos recintos: el Castillo de la Judería, la Huerta del Alcázar y el Alcázar Viejo.

La salida de la Muralla de la Villa va a dar a la actual plaza de Colón. De la parte oeste se conservan 360 metros a lo largo de la calle Cairuán. En este tramo puede observarse la Puerta de Almodóvar.

La torre de la Puerta del Rincón (en la foto) está en la intersección de las calles Alfaros e Isabel Losa. Es una torre construida posiblemente en el siglo XIV, aunque no se sabe con certeza su origen, con lo que puede ser cristiana por las excavaciones arqueológicas y que se construyera sobre torres anteriores. Se trata de un torreón de planta octogonal en dos cuerpos adosado al lienzo de la muralla nororiental de la Villa, que resuelve el fuerte desnivel topográfico entre la Villa y la Axerquía.

Es una zona muy interesante para visitar pues cerca se encuentra el monumento en honor de las famosas regadoras de Córdoba de la que hablé en la entrada sobre la fiesta de los patios.

Una experiencia inolvidable de mi visita a la ciudad califal y que recomiendo a todo el mundo es contemplar la muralla desde la terraza de una de las tabernas cercanas. Experiencia que repetiré este verano.

miércoles, 3 de junio de 2026

VISITA A LA VIRGEN DEL ROSARIO



El 9 de agosto de 2025 me encontraba yo en el transcurso de una de mis visitas a mi Coruña en la capilla de mi antiguo colegio, los PP Dominicos, en plena Ciudad Vieja.

Hacía tiempo que no entraba en una iglesia y se me ocurrió visitar a una imagen de mi infancia, como antiguo alumno de los Dominicos que soy. Estoy hablando de la Virgen del Rosario. Como coruñés conozco lo unida que está esta Virgen a la historia de mi ciudad y el símbolo, seas religioso o no, que representa para nosotros.

Su devoción está íntimamente ligada a la historia de la ciudad porque algunos coruñeses se encomendaron a ella para salvarse del ataque del corsario inglés Francis Drake en 1589. Recomiendo, llegados a este punto, las obras de dos coruñeses, el profesor Gorrochategui y el antiguo alcalde de La Coruña Paco Vázquez.

En la foto que hice aparece una hermosa talla del siglo XVII de esta Patrona en el interior de la Iglesia de Santo Domingo. Todavía recuerdo como, siendo yo niño, el 7 de octubre se sacaba la imagen en procesión, escoltada por una compañía del ejército acantonado en la ciudad -que en aquel entonces mandaba mi padre-. Por eso la Virgen del Rosario es un bello recuerdo de mi infancia, allá por los años 70 del siglo pasado.

Alrededor de esta procesión se organizaban diversos actos litúrgicos en la Ciudad Vieja. También cada mes de mayo el Ayuntamiento renovaba el voto de gratitud histórico hacia la Virgen, rememorando la rogativa de 18 coruñeses en 1589.

A veces el 7 de octubre es festivo en La Coruña, conmemorando como unos pocos cientos de coruñeses rechazaron el ataque de 120 barcos y 23.000 soldados ingleses que intentaban conquistar la ciudad herculina. Los ingleses dejaron numerosos destrozos. A pesar de ello, aquel día María Pita, enarbolando su lanza, gritó: Quien tenga hora que me siga.

Los coruñeses, en su petición a la Virgen, le prometieron rendirle homenaje y crear un día en su honor. Desde 1616 hay documentos en los que se considera a la Virgen del Rosario la Patrona de La Coruña.

En el ataque fue destruida la iglesia de Santo Domingo y se incendió el convento en el que se veneraba a la Virgen del Rosario. En 1596 volvió a edificarse, reparación que concluyó en el año 1617. 

La Virgen volvió a ser protagonista ante la invasión francesa en enero de 1809 cuando los galos intentaron invadir La Coruña. Ante lo cual, los coruñeses volvieron a recurrir a la Virgen del Rosario.

Y, como decía Rielke: La única patria del hombre es su infancia. Volví a esta iglesia y al encontrarme con la Virgen del Rosario sentí que volvía a mi Patria.

Por eso, vaya donde vaya y pase el tiempo que pase, seguiré allí embelesado ante la Virgen del Rosario.