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miércoles, 17 de junio de 2026

CON SÉNECA EN CÓRDOBA

 

Estatua de Séneca junto a la Puerta árabe de Almodóvar
de la muralla cristiana cordobesa.
Esculpida por Amadeo Ruíz Olmos en 1965.
Recuerdo de la historia milenaria de Córdoba.

Acabo de enterarme hace poco de que en unos días estaré paseando por Córdoba. Yo soy así: cuando todo el mundo escapa del calor, yo voy hacia él. Pero no me importa. Voy a visitar la Córdoba histórica, la de las Iglesias Fernandinas, la de la Mezquita-Catedral y una Córdoba de la que poco se habla, la Corduba romana.

Uno de sus exponentes más conocidos es Lucio Anneo Séneca, conocido como Séneca el Joven. Este cordobés, compendio de las virtudes estoicas de lo mejor de Roma, tiene una estatua a la que hice esa foto junto a las murallas de Córdoba.

Su pensamiento puede verse resumido en su célebre máxima:


Séneca nació el año 4 antes de Cristo y murió en Roma en el 65 después de Cristo. Fue un gran filósofo, político, orador y escritor, conocido también como moralista. Hijo de Marco Anneo Séneca, el joven fue cuestor, pretor, senador y cónsul durante los gobiernos de Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón. De este último fue tutor y consejero (por la personalidad de Nerón no parece que Séneca tuviera mucho éxito...).

Fue muy importante en los años de Claudio y Nerón, siendo un senador muy influyente. Durante el mandato de este último, Séneca gobernó de facto. Esto le granjeó muchos enemigos que le obligaron a retirarse de la primera línea política. Fue acusado falsamente de participar en la conjura contra Nerón, su antiguo discípulo, que en su paranoia le obligó a suicidarse en el año 65.

El cordobés pasó a la historia como el representante del estoicismo, dejando por escrito unas máximas estoicas que llegaron hasta nuestros días. Asimismo, llegaron sus obras de teatro y diálogos filosóficos, tratados de filosofía natural, consolaciones y cartas.

Séneca se mostró como un gran retórico, accesible y alejado de jergas especializadas. Junto a Epícteto y Marco Aurelio está considerado el máximo exponente del estoicismo tardío y ha influido en filósofos cristianos como Lactancio, San Agustín y San Jerónimo. Fue admirado y venerado durante el Renacimiento como un oráculo moral, un maestro de estilo literario y un modelo de artes dramáticas.

Todo esto hizo que en cuanto estuve en Córdoba por primera vez le hiciera esa foto y hará que en cuanto vuelva con mis vacaciones vaya a visitarlo como cordobés ilustre que es. A mis 60 años he vivido lo mío y puedo decir que suscribo totalmente la frase de Séneca. Y he aprendido más de mi mismo desde el ictus que sufrí a los 46 años que en todos mi años anteriores. 

Esta publicación me parece muy pertinente dado el destino de mis vacaciones para terminar las publicaciones en el blog, que reanudaré a mi vuelta. Felices vacaciones a todos.

viernes, 5 de junio de 2026

LAS MURALLAS DE CÓRDOBA. TORRE DE LA PUERTA DEL RINCÓN

 


Córdoba, en contra de lo que muchos creen, no fue una creación musulmana. Los árabes se encontraron restos visigóticos que, a su vez, contenían restos romanos. Uno de los más destacables es su muralla.

La muralla de Córduba rodeaba la citada villa. Cerca de ella pasaba el Guadalquivir, entonces denominado Betis. A la altura del Alcázar de los Reyes Cristianos se encuentra un puerto fluvial de construcción romana porque el Guadalquivir hasta Córdoba era navegable. Allí se cargaban los barcos con aceite y vino con destino a Roma, donde era muy apreciados.

La zona antigua de Córdoba está rodeada por cinco recintos amurallados: la Villa o Medina, la Axerquía, el Castillo de la Judería, el Alcázar Viejo y la Huerta del Alcázar. La construcción de estas murallas tiene tres épocas: la romana, la musulmana y la cristiana. 

La primera muralla de la ciudad fue construida en el siglo II durante la época romana, abarcando un perímetro de 2650 metros aproximadamente. Este recinto contaba con cuatro puertas orientadas a los cuatro puntos cardinales. Durante el gobierno del emperador Tiberio se eliminó la zona sur para ampliar el área amurallada, expandiendo la ciudad hacia el río y abriendo nuevas puertas de acceso a la misma.

La muralla romana se encontraba en un estado lamentable y en época musulmana fue parcialmente reconstruida.

Tras la conquista cristiana se mantienen y restauran las antiguas murallas y en la segunda mitad del siglo XIV se añaden tres nuevos recintos: el Castillo de la Judería, la Huerta del Alcázar y el Alcázar Viejo.

La salida de la Muralla de la Villa va a dar a la actual plaza de Colón. De la parte oeste se conservan 360 metros a lo largo de la calle Cairuán. En este tramo puede observarse la Puerta de Almodóvar.

La torre de la Puerta del Rincón (en la foto) está en la intersección de las calles Alfaros e Isabel Losa. Es una torre construida posiblemente en el siglo XIV, aunque no se sabe con certeza su origen, con lo que puede ser cristiana por las excavaciones arqueológicas y que se construyera sobre torres anteriores. Se trata de un torreón de planta octogonal en dos cuerpos adosado al lienzo de la muralla nororiental de la Villa, que resuelve el fuerte desnivel topográfico entre la Villa y la Axerquía.

Es una zona muy interesante para visitar pues cerca se encuentra el monumento en honor de las famosas regadoras de Córdoba de la que hablé en la entrada sobre la fiesta de los patios.

Una experiencia inolvidable de mi visita a la ciudad califal y que recomiendo a todo el mundo es contemplar la muralla desde la terraza de una de las tabernas cercanas. Experiencia que repetiré este verano.

viernes, 29 de mayo de 2026

LA SEMANA SANTA DE ANDALUCÍA

 



Si hay dos conceptos íntimamente ligados son Andalucía y la Semana Santa. Por eso ahora que estoy a punto de ir de vacaciones a Andalucía, aprovecho -aunque no es la época- que cayó en mis manos este número de la publicación Muy Historia para ir calentando motores antes del traslado definitivo a esa tierra tan querida y admirada por mi y donde espero pasar la Semana Santa del año próximo.

Este volumen de 162 páginas, tamaño folio y encuadernación de tapa blanda, comienza con un texto del poeta sevillano y universal Antonio Machado sobre la saeta y termina con una cita del antropólogo y costalero Mariano López Montes. 

Lo que hay por medio es un estudio apologético (difícil que no sea así) que nos lleva desde las celebraciones sacras de Almería a la emoción religiosa de Sevilla, pasando por Cádiz con su peculiar mixtura naval y religiosa y por Córdoba con su asombrosa procesión que cruza la Mezquita-Catedral. También se vive muy intensamente la fe, como en Granada, que fue la última ciudad en ser reconquistada, o en Huelva, que vio partir a Colón y que abrió el continente americano a la evangelización. 

También el estudio trata de Jaén y, como no, de Málaga, que vibra de emoción al paso del Cristo de la Buena Muerte y al oír las estrofas del Novio de la Muerte cantadas por la escuadra de portadores del Crucificado, por la compañía de la Legión que los escolta y por el vibrante público que los ve pasar.

Espero estar entre ese público la próxima Semana Santa. Así como vivir la emoción andaluza de esos días, que es típica de una tierra de frontera como fue durante siglos, echando poco a poco al Islam de nuestra tierra y conformando, seas o no creyente, la España actual.

Para comprobar la profundidad de la fe de Andalucía -y no solo de sus ciudades- es imprescindible leer el estudio de Muy Historia sobre la Semana Santa de Andalucía. Yo lo hice y por eso la recomiendo.

viernes, 22 de mayo de 2026

EL ALCÁZAR DE LOS REYES CRISTIANOS (CÓRDOBA)

 


Esta fortaleza fue construida aproximadamente en 1325 por Alfonso XI tras la Reconquista cristiana. Es una construcción de sólidos muros que fue palacio y residencia de los reyes cristianos. Encierra en su interior gran parte de la evolución arquitectónica de Córdoba, así como restos romanos y visigodos que conviven con los de origen árabe. Este lugar fue el favorito de los distintos gobernantes de la ciudad califal.

En 1236 Córdoba fue reconquistada por Fernando III y el edificio, antiguo palacio califal, estaba totalmente destruido. Alfonso X comienza su restauración, completada por Alfonso XI. A través de los siglos ha tenido múltiples usos, como por ejemplo sede del Santo Oficio (Inquisición) o cárcel en la primera mitad del siglo XIX.

La construcción es casi rectangular con muros de sillares pétreos y cuatro torres: la de los Leones, la del Homenaje, la de la Inquisición y la de las Palomas. Las dependencias se articulan alrededor de patios con asombrosos jardines con flores, hierbas aromáticas y árboles. Los corredores y estancias se cierran con cúpulas góticas de piedra. 

En una de sus galerías se exhibe un sarcófago pagano del siglo III decorado con un altorrelieve con una alegoría de la muerte. Las más bellas salas son una pequeña capilla barroca y el salón de los mosaicos (en la que se exponen piezas romanas procedentes de la Corredera). Bajo esta estancia se encuentran los Baños califales, de origen árabe. 

Cuenta con dos patios, uno de ellos de bellísimo mudéjar. También se pueden contemplar dentro de sus muros amplios jardines.

Es asombrosa la experiencia que yo viví cuando, contemplando los muros, me sorprendió el anochecer y se encendieron las luces. En ese momento me pareció contemplar en lo alto de los muros guerreros haciendo guardia. Por eso hice la foto. Pero me temo que no se verán.

miércoles, 20 de mayo de 2026

EL CENTURIÓN DE CÉSAR

 

Escultura de Botero a los pies de la Domus,
vigilando La Coruña.

Aquí estoy. Frente a mis hombres, supervisando su instrucción. 

César me encargó cruzar Hispania de sur a norte y vigilar los trabajos de la torre. A ello se dedica mi centuria, que forma parte de la cohorte con base en la cercana ciudad de Brigantia.

Me aburren los errores de mis hombres, sobre todo los novatos. Hay algún veterano que sirve conmigo desde la batalla de Munda. César me dio a elegir un destino como recompensa por la derrota de Pompeyo el Joven en aquella batalla, en la que yo dirigí a la caballería...

.

Para los romanos este es un mar desconocido. Nosotros somos más del Mare Nostrum. Pero César, que es un gran general, me sugirió venir aquí para vigilar la construcción de esta torre. Una torre que va a ser consagrada a Hércules.

Los bárbaros de las tierras del norte piensan que desde ella, en un día claro, se puede ver la isla de Hibernia. ¡Pobres bárbaros! No saben que la leyenda es una invención de César para favorecer su construcción, ya que la quiere para vigilar estas costas...


Sigo controlando a los novatos. Les queda mucho por aprender, aunque los veteranos hacen bien su función...


- ¡Un momento! -se dio la vuelta-. Eso que hay a mis espaldas... No es Brigantium. No lo reconozco. ¿Dónde estoy?


Habían pasado casi dos mil años.

viernes, 15 de mayo de 2026

LOS PATIOS DE CÓRDOBA. UN HOMENAJE DESDE EL RECUERDO





Así se llama el festival que se celebra desde el año 1921 durante las dos primeras semanas de mayo. Hay dos categorías en el concurso: arquitectura antigua y arquitectura moderna, dependiendo de lo rehabilitada que esté la casa; y al menos una persona tiene que habitarla.

La visita a los patios de Córdoba es libre y gratuita en los días que dura el concurso, aunque se requiere cita previa.

Los patios más famosos son: 
  • plaza Ramón y Cajal (patio de la Subdelegación de Defensa)
  • calle Pompeyo nº6 (Archivo Histórico Provincial de Córdoba)
  • calle Samuel de los Santos nº9 (Casa árabe)
  • plaza de Don Gome (Palacio de Viana)
  • plaza del Potro nº1 (Museo de Bellas Artes)
  • calle Medina y Corella nº5 (Filmoteca de Andalucía)
  • calle Arroyo de San Andrés nº2
  • Palacio de Oribe en la plaza de Oribe nº2
  • plaza de Jerónimo Páez (Museo Arqueológico)
  • calle Sánchez de Feria nº6 (Archivo Municipal)
La fiesta de los Patios de Córdoba ha sido declarada Patrimonio Cultural Inmaterial.



Esta escultura es un homenaje a las famosas regadoras, que se dedican desde tiempo inmemorial a cuidar de los patios. Y la imagen anterior es una alegoría de la tradición cordobesa de mantener los patios que pasa de padres a hijos.

Me imagino lo maravilloso de la visita en esta época porque yo quedé extasiado, y eso que fui en otoño de 2024. Era una explosión de color: rojo, morado, amarillo, naranja, verde... y todos los colores que os podáis imaginar. Ahora tienen que estar espectaculares. 

Espero volver pronto y disfrutar de los patios de Córdoba en su máximo esplendor. Mientras tanto sirva esta entrada como tributo nostálgico a esta maravilla cordobesa.

miércoles, 6 de mayo de 2026

CRUCES DE MAYO EN POZOBLANCO (CÓRDOBA)

 




Una querida amiga, que estuvo trabajando en el CAMF de Pozoblanco y me lo recomendó, me enseñó el otro día las fotos de las Cruces de Mayo del citado centro (al que voy a ir a pasar unas vacaciones y que espero convertir con el tiempo en mi domicilio definitivo).

En Pozoblanco la fiesta de las Cruces de Mayo es una tradición que se celebró del 1 al 4 de mayo este 2026 Y que llena de color casi medio centenar de localizaciones. Incluye cruces adultas, infantiles y de piedra realizadas por asociaciones, cofradías y otros colectivos. A primeros de mayo, de ahí su nombre, decoran los barrios de Pozoblanco para honrar la tradición.

Es una de las fiestas más destacadas de la localidad y que invita a pasear por las calles descubriendo las cruces y disfrutar del ambiente festivo.

El origen de las Cruces de Mayo es doble: uno religioso, que conmemora el hallazgo de la cruz de Cristo por Santa Elena el 3 de mayo del año 326; y otro pagano, ligado a las festividades europeas (celtas, germánicas y romanas) del Árbol de Mayo, en las que se adornaba un pino u otro árbol (palo de mayo) para celebrar la primavera. En América fue introducida por los españoles durante la colonización como herramienta de evangelización. 

En España es muy acusada la tradición en el sur, como todas las cristianas en contraposición a la influencia de la conquista musulmana, puesto que los misioneros fundaron hermandades para mantener el culto a la Cruz y homenajearla durante mayo. Esta actividad empezaba el 1 de mayo y se llamaba vestir la cruz. Por la tarde los fieles se congregaban ante ella para rendirle culto. Cada casa contaba con su propio crucifijo. Con el tiempo dejó de ser una festividad exclusivamente eclesiástica y se convirtió en una práctica religiosa de la comunidad, compitiendo cada grupo humano en la belleza a la hora de engalanar la cruz con flores.

Hago esta mención como reconocimiento a la actividad de mis futuros cuidadores y enfermeras de Pozoblanco quienes también compiten en embellecer el centro con una de estas cruces. Espero el próximo mayo ver este espectáculo en persona. Y no quiero terminar esta entrada sin felicitarles por hacer más fácil la vida de los residentes del centro, entre otros, con el bello gesto de mantener la tradición de las Cruces de Mayo.

miércoles, 29 de abril de 2026

ANTE EL GRAN CAPITÁN (II): LAS CUENTAS DEL GRAN CAPITÁN

 


En una de mis visitas a la Plaza de las Tendillas de Córdoba me coloqué en la terraza del Grand Bar. Contemplé la estatua de este gran general (el Gran Capitán) y empecé a recordar todo lo referente a él. De su vida y sus hazañas ya hemos hablado. Nos queda contar lo que vulgarmente se conoce como Las cuentas del Gran Capitán.

Esta es una expresión popular española que se refiere a una lista de gastos exagerados o desorbitados. Proviene de una anécdota histórica (posiblemente legendaria) de 1506 en la que se cuenta un choque de egos entre Fernando el Católico y Gonzalo Fernández de Córdoba. El Gran Capitán respondió al requerimiento de Fernando (quien era conocido por su tacañería) sobre los gastos en la campaña de Nápoles con una relación irónica y con muy mala leche diciendo que se había gastado millones en picos, palas y azadones para enterrar a los enemigos muertos y en guantes perfumados para manejar los cadáveres, entre otras cosas. 

Así pues, en lugar de una factura, presentó una muy sarcástica relación que incluía:

  • Cien millones de ducados en picos y palas para enterrar a los enemigos.
  • Ciento cincuenta mil ducados en frailes, monjas y pobres para rezar por los soldados muertos.
  • Cien mil ducados en guantes perfumados para que las tropas no olieran los cadáveres.
  • Ciento sesenta mil ducados en campanas rotas de tanto repicar por su victoria.
  • Y, por último, cien millones de ducados por la paciencia al escuchar al rey a quien este Capitán le ha conseguido un imperio.
Cabe imaginar lo mal que le sentaron a Fernando estas palabras y que, además, no pudo hacer nada por evitar el insulto del Gran Capitán puesto que era su mejor oficial y sin él no se habrían conseguido las victorias contra los franceses en la península itálica.

Esta anécdota nos da cuenta de la importancia del Gran Capitán, puesto que ningún otro oficial del rey se hubiera atrevido a responder de esta manera a Fernando el Católico.

Las malas lenguas dicen que la inquina entre el rey Fernando y el Gran Capitán venía desde que Don Gonzalo había conocido a la reina Isabel de Castilla... A nosotros no nos consta que esto fuera así. Dejémoslo para los chismosos de la historia. Lo que sí parece probado es la discusión sobre los gastos, que Don Gonzalo zanjó con esta misiva, puesto que no parece que el rey católico volviera a reprender a su gran oficial por los gastos militares ocasionados.

Sea como fuere, sin el Gran Capitán (cuya estatua luce en la plaza cordobesa, aunque él era de Montilla a kilómetros de la capital) la historia militar de España hubiera sido distinta. Y también sería distinta la evolución de la guerra, puesto que el Gran Capitán fue el primero en combinar las tres armas emergentes en la época: el arcabuz, la rodela y la pica. Además integró en la misma batalla infantería, artillería y caballería. Una nueva forma de hacer la guerra había nacido, había terminado la guerra medieval. Y todo gracias a Gonzalo Fernández de Córdoba, llamado el Gran Capitán. Probablemente el mejor de su época y muy querido por sus hombres al encabezar los ataques en el campo de batalla.

Todo ello hace que España le tenga que estar eternamente agradecida y que sus cuentas no sean más que una anécdota. Sirva esta entrada, junto con la anterior, como homenaje a Don Gonzalo, al que podemos ver en la plaza montado a caballo y que yo tuve el gusto de fotografiar. Como podemos, ver el caballo tiene una pata levantada, lo que significa que murió por heridas de guerra. En este caso murió años después, en 1515, de unas fiebres contraídas cuando luchaba en Italia.

Por eso cuando vuelva a Córdoba, sea cuando sea, me acercaré a la estatua ecuestre (después de tomarme una tapa de salmorejo en el Grand Bar) y le rendiré de nuevo homenaje. Y lamentaré que un soldado tan importante para la historia de España sea cada vez más desconocido.

miércoles, 22 de abril de 2026

PUBLICACIÓN IMPRESCINDIBLE PARA PLANIFICAR UN PERIPLO ANDALUZ

 


Este es un nuevo ejemplar de la prestigiosa revista National Geographic ideal para viajeros (no para turistas). 

Nos lleva a través de Andalucía con sus textos, impecablemente escritos, y unas fotos de una plasticidad asombrosa, solo posibles gracias a la luz de esta tierra. Nos sugiere paisajes de ensueño, bañados por un sol increíblemente hermoso, el andaluz. También nos propone rutas con infografías muy llamativas.

Son 140 páginas maravillosas tamaño folio que nos llevan provincia a provincia, empezando por Córdoba y termina en Málaga. Se detiene especialmente en lugares históricos y parajes naturales espectaculares y va desde las alturas más escarpadas a las playas más soleadas.

La publicación dice mucho del buen hacer de los colaboradores: Sergio Ramos, Manuel Mateo, José Palau, Alejandro Adamuz, Luis de Juan, Sara Mesa o Kris Ubach.

Este ejemplar ha venido a mis manos en el momento adecuado, puesto que estoy culminando gestiones para volver a la tierra andaluza y, una vez allí, visitaré todos estos sitios.

miércoles, 15 de abril de 2026

CÓRDOBA EN NATIONAL GEOGRAPHIC

 


Este ejemplar de National Geographic nos lleva a Córdoba, la legendaria y más duradera capital de Al-Ándalus, la conocida como Sultana y Mora o Blanca y Cristiana. 

No es un monográfico, pero la capital califal ocupa la mayor parte de la revista (de las páginas 6 a la 42). Tiene la principal característica de todos los ejemplares de la colección: impresionantes ilustraciones (a menudo fotos), acompañadas de un texto muy adecuado. 

No es una simple publicación de historia. Remarca los trabajos arqueológicos y los une con descubrimientos históricos. Nos lleva de la mano a pasear por la historia de esta ciudad, señalándonos en un plano hecho al efecto los lugares a visitar para disfrutar de la Córdoba mítica.

De esa Córdoba disfruté yo antes de tener este ejemplar, que, una vez leído, hace de mi espera una tortura extendida en el tiempo.

Recuerdo especialmente las estatuas de Averroes y Maimónides, así como el Alcázar de los Reyes Cristianos y la Mezquita-Catedral. De todo lo que me impresionó he dado cumplida cuenta en este blog y pienso seguir haciéndolo, pues todavía tengo recuerdos y fotos de mi breve estancia en Córdoba. Lugares a los que me llevan mis ensoñaciones y a los que pienso volver en cuanto llegue.

miércoles, 8 de abril de 2026

CON GÓNGORA EN CÓRDOBA

 

Estatua de D. Luis de Góngora y Argote,
obra de Amadeo Ruíz Olmos en 1967.
Plaza de la Trinidad (Córdoba)

Si hay algún excelso poeta de nuestra historia, si hay algún Grande de la literatura española, este es Don Luis de Góngora y Argote. Estudié su vida y obra en uno de los últimos bachilleratos que merecieron tal nombre. Me fascinó.

Luis de Góngora nació en Córdoba el 11 de julio de 1561 y murió en la misma ciudad el 23 de mayo de 1627, no muy lejs de donde se encuentra la estatua cuya imagen comparto, en un convento fundado por Fernando III el Santo. Era un poeta y dramaturgo del Siglo de Oro y el representante de la corriente literaria que él fundó y que se llamó culteranismo o gongorismo. Es posiblemente el poeta más original e importante del barroco español y una leyenda notable de la lengua española.

Quevedo, otro gran poeta coetáneo, lo odiaba por celos profesionales y por ello acusaba al cordobés de judío, tomando como base que la comunidad judía de Córdoba había sido muy importante y que en el Siglo de Oro ser judío podía acarrear problemas.

Fue denominado el Homero español o el Píndalo andaluz. Su lenguaje era extremadamente complejo e imaginativo, siendo fuente de inspiración para poetas posteriores, sobre todo a partir de la Generación del 27.

Cordobés por natura y afición, fue el creador del poema dedicado a su ciudad y que figura en las cercanías de la puerta del Puente Romano que cruza el Guadalquivir. Es una declaración de amor a Córdoba y reza así:

¡Oh excelso muro, oh torres coronadas
De honor, de majestad, de gallardía!
¡Oh gran río, gran rey de Andalucía,
De arenas nobles, ya que no doradas!

¡Oh fértil llano, oh sierras levantadas,
Que privilegia el cielo y dora el día!
¡Oh siempre gloriosa patria mía,
Tanto por plumas cuanto por espadas!

Si entre aquellas ruinas y despojos
Que enriquece Genil y Dauro baña
Tu memoria no fue alimento mío,

Nunca merezcan mis ausentes ojos
Ver tu muro, tus torres y tu río,
Tu llano y sierra, ¡oh patria, oh flor de España!

Luis de Góngora y Argote, 1585


Me encontré rastro del insigne cordobés en mi visita a la Mezquita-Catedral de Córdoba, donde reposan sus restos. 


Y me volví a topar con la escultura en una cálida tarde cordobesa tomando un café en una terraza próxima a la misma. Enseguida vinieron a mi los versos de Don Luis y no pude resistir la tentación de hacer la foto.

Hoy es uno de los mejores recuerdos que tengo de Córdoba y, mirando la foto, parece que me habla y me dice: Vuelve, vuelve pronto. Y en eso estoy.



miércoles, 25 de marzo de 2026

ME HA DICHO LA LUNA QUE ME ESPERA EN POZOBLANCO

 


Faltaban pocas semanas para regresar de Pozoblanco. Mi tristeza aumentaba por momentos. Acudía por última vez a mis visitas por Córdoba la Bella. Pero ese día llegué temprano a cenar después del viaje.

Me sumergí en mis pensamientos más oscuros. Basculé la silla y cerré los ojos, inspirando profundamente el aire del sur. Los abrí después, miré hacia arriba y divisé a lo lejos, en aquel cielo sin nubes, como allí es habitual, la luna.

La luna me habló. Os lo aseguro. Me dijo:

- En unos días partirás. En cuanto llegues, empieza a luchar por volver. Este es tu sitio y aquí te espero.

Mi sensación de abatimiento se tornó en una de invencibilidad. Supe al momento que me costaría, dinero y tiempo, pero tenía que buscar la forma de volver. Había encontrado mi lugar. Estaba bajo esa luna, esa luna de Pozoblanco, esa luna cordobesa.


En cuanto llegué a Ferrol llovía. La tristeza volvió a rodearme. Llamé a una amiga y le conté lo que me pasaba. Ella me puso en contacto con una abogada y empezamos los trámites. La abogada me advirtió:

- Esto va a llevar tiempo. Nos enfrentamos a la Administración. Tienes que estar seguro de lo que haces y tener paciencia.

Pero yo solo veía esa luna sobre Pozoblanco y recordaba la canción que había escuchado allí, saliendo por una ventana:


Me consta que tanto la dirección como el personal, que tan amables fueron durante mi estancia allí, me están esperando. Creo que podré verlos en breve.

Y también a la luna.

miércoles, 18 de marzo de 2026

LA VIRGEN DE FÁTIMA EN CÓRDOBA

 




Hermandad Nuestra Señora de Fátima en Córdoba

No es la parroquia más conocida de Córdoba, ni siquiera la más antigua. Sin embargo, la advocación a esta Virgen es muy célebre en esta ciudad andaluza.

El origen del nombre de Fátima viene por la finca donde se levantó el barrio del mismo nombre. El sentimiento hacia dicha advocación mariana nace con la fundación de la parroquia en 1973 y, antes de esto, con la organización de la Hermandad. Parece ser que en 1977 ya se sacaba a la Virgen en procesión de manera sencilla alrededor de la capilla que existía entonces. A comienzos de 1981 se formuló el proyecto de la iglesia actual con el título de Nuestra Señora de Fátima.

Como hemos dicho, contrasta por el estilo del edificio con las otras parroquias de la ciudad. Pertenece a la Diócesis de Córdoba y está agrupada con las otras cofradías cordobesas. El templo se encuentra en la calle Arcos de la Frontera nº23 

La imagen mide 1,10 m de altura y está hecha en madera de cedro (porque no le entra la carcoma) de tamaño académico y con estofados de origen neoclásico y policromada al óleo y al temple al huevo. Representa la aparición de la Virgen a los pastorcillos en Cova de Iría (Portugal). Aparece en actitud itinerante y la cabeza girada levemente a la derecha. Está posada sobre una nube con tres palomas a los pies, dos de ellas sujetando con el pico los bordes del manto y una se rasca el ala izquierda.

La figura responde a un estilo de imaginería andaluza. El autor de la imagen es Antonio José Irraiz Castellón, que la hizo en el 2007. Al día siguiente de la festividad de Nuestra Señora del Rosario procesionó por primera vez en el rezo del Santo Rosario por las calles del barrio que lleva su nombre.

Como digo, no es la imagen más espectacular que encontré en Córdoba de la Virgen María. El templo tampoco es el más bello de la capital cordobesa. Sin embargo, el conjunto que forma la talla de la Virgen con el templo me llamó la atención y no pude por menos que hacer esta foto, a la que acompaño el texto que espero sea del agrado de quien lo lea.

miércoles, 11 de marzo de 2026

DESASTRE EN LA CIUDAD CALIFAL: CORDOBA ME HACE ESPERAR

 

En el otoño de 2024 visité esta maravilla, el puente romano de Córdoba, que desde el 2004 es peatonal. Recuerdo asomarme para ver, allí abajo, el Guadalquivir, el río que cruza la ciudad. A pesar de que el puente estaba muy transitado, sobre todo por turistas, me quedé extasiado mirando aquel río, la flora que lo adorna y la fauna que lo puebla. Mi sensación fue indescriptible.

Lo recorrí desde el margen de la Mezquita, que en otro momento conocí por dentro, hasta la Torre de la Calahorra en la otra orilla, que también visité. Me deleité observando sus maravillas (incluidas las cordobesas que pasaban por él). 

Luego tuve que dejar Córdoba y empecé mis gestiones para volver. Me llevaron muchos meses. Y, cuando estaba a punto de conseguirlo, una tromba de agua cayó sobre toda la provincia, afectando al centro al que pretendo ir. Hacía décadas que no llovía de esta manera. Ahora solo me queda esperar que este centro, que será mi casa, sea reparado. 

Una amiga cordobesa me pasó estas fotos para que viera la magnitud del desastre, que estuvo a punto de llevarse el Puente Romano. De hecho estuvo cerrado todos esos días. Podéis ver mi entrada en este blog para apreciar la diferencia de caudal de cuando estuve allí.

No queda otra que esperar. Mi nostalgia por Córdoba me atenaza, pero, como podéis ver en las fotos, no están las cosas para trasladarse inmediatamente. Cuando se calmen las cosas, espero que pronto, se pondrán en marcha las reparaciones y podré trasladar mi domicilio a Pozoblanco.

Mientras tanto no puedo evitar que me asalte esta nostalgia recordando el río como yo lo vi y mirando estas fotos, que hablan por sí solas.



Desde este blog quiero expresar mi cariño y mi solidaridad con todos los cordobeses, que tan bien me trataron. Y, a la vez, me comprometo, en cuanto pueda, a volver a pasear por este puente tan mítico.

miércoles, 4 de marzo de 2026

EL PALACIO DE LOS COLOMERA. EL PARAÍSO CORDOBÉS DE LA CONDESA



Fue un par de semanas antes de dejar Córdoba (momentáneamente) camino de Ferrol. Compartía con mi guía un café en la Plaza de las Tendillas, en pleno centro de la ciudad. Alcé mis ojos y apareció ante mi. Ya lo había visto, pero en medio de aquella oscuridad parecía otro. Es el símbolo cordobés por excelencia: el Palacio de los Colomera.

Mientras hacía esta foto, mi guía me contaba la historia.

- "Este famoso edificio está situado en el número 3 en la confluencia de la plaza y la calleja del Barroso, lo que le añade interés. Se trata de un edificio de cuatro plantas de estilo neobarroco, es casi centenario y es la obra del arquitecto Félix Hernández Giménez, quien también es responsable de la remodelación de la plaza...

- "Lo hizo como residencia para los condes de Colomera, encargado por la Condesa, María Cecilia de Burgos y Álvarez de Sotomayor. Fue una de las viviendas privadas más importantes de la ciudad califal y durante décadas fue propiedad de la familia. Lo vendieron en 2016 y, recientemente, en el 2019, fue convertido en hotel de cuatro estrellas, conservando el nombre de Palacio Colomera...

- "Mantiene algunos de sus elementos originales, entre ellos el tradicional patio andaluz y la fachada histórica. Se intenta recrear el ambiente palaciego del edificio original. Imponentes escaleras y columnas, los arcos de la entrada del comedor, así como la fachada señorial y el balcón contribuyen a ello. Desde ese balcón, además, se puede contemplar una preciosa vista panorámica de la ciudad...

- "Las obras fueron muy complejas. Las columnas y vigas son componentes clave en el edificio, pero necesitaban refuerzo por estar dañadas por el tiempo. Igual que los muros, la cimentación para estabilizar el edificio. El techo también tuvo que ser reformado...


Poco antes de contemplar este majestuoso edificio había ido al Museo de Julio Romero de Torres donde quedé prendado de la discreta y dulce sonrisa de la Condesa. 


Por lo que, al visitar la Plaza de las Tendillas y ver su antiguo paraíso, decidí, no sé por qué, volver a ver el cuadro. Y es cuando ocurrió...

Mis ojos se fijaron de nuevo en los ojos de la condesa porque su mirada ya no me parecía dulce.  Su rostro se encontraba crispado por una nostalgia que pretendía comunicar a los visitantes.  Interrogué a mi guía:

- ¿Ves eso? La mirada ha cambiado. ¿Te acuerdas cómo era cuando vinimos antes?

A lo que me respondió:

- Tonterías, cosas tuyas. Será la luz.

Pero aún no he podido quitar de mis recuerdos tan enigmática mirada. Por eso, y como homenaje a la aristócrata, decidí no visitar de nuevo el Palacio. Aunque este sentimiento de empatía choca con mi irrefrenable impulso de gozar de esa hermosa visión.


Curiosamente este es el único cuadro de Julio Romero de Torres que no tiene en el fondo la imagen de Córdoba. Por que...

viernes, 27 de febrero de 2026

LIBRO: ABD AL-RAHMAN AL-DAHL, EL PRÍNCIPE EMIGRADO, de Daniel Valdivieso Ramos

 


Acabo de terminar de leer este libro. Se trata de la historia de quien puso en el mapa la ciudad de Córdoba (Qurtuba). El libro de tapa blanda nos cuenta a través de 495 páginas la historia de quien da título al mismo, también conocido como El príncipe emigrado

Después de perderlo todo, Abd Al-Rahman tiene que huir de su lugar de origen, Damasco, para salvar su vida y emigrar a la ciudad que le hará entrar en la leyenda.

La muerte del gran califa Hisham y la decisión de dejar como heredero a su sobrino al-Walid abre una profunda grieta en la dinastía Omeya, lo que es decir el imperio islámico. Los Banu al-Abas, una tribu descendiente del tío del profeta, intenta hacerse con el trono y desbancar así a los Omeya. 

Ante eso, Abd al-Rahman, nieto del difunto califa, tiene que renunciar a una vida cómoda en el palacio de Rusafa. Esto nos lo aclara el autor en una escena impactante en la que Abd al-Rahman practica el deporte de la esgrima árabe. Todo esto se ve amenazado por la situación y el protagonista tiene que huir a través de los peligros del desierto.

A la vez, en Al-Andalus los sirios tienen que sofocar la revuelta bereber. La conjunción de estos dos factores da lugar a lo que la historia nos cuenta y que, aunque lo sepamos, el autor mantiene la tensión narrativa hasta el final. Esto es lo que llena los más de veinte capítulos del libro, un libro que se nos hará corto a pesar de su volumen.

El autor de ese prodigio se llama Daniel Valdivieso Ramos, como no, cordobés, nacido en 1983, quien entró hace cinco años en la literatura histórica a través de la no menos mágica La Córdoba de Ibn Hazm, que ha sido calificada por la crítica como "la mejor recreación histórica sobre la capital califal escrita en el siglo XXI". 

El presente libro es su segunda obra, aunque es el primero que leo yo. No sé cómo será el primero, pero este me ha encantado. Cuenta con una prosa preciosista y poética.

El autor se consagra como un investigador y divulgador de textos árabes y andalusíes. Este libro es el resultado de un exhaustivo trabajo de investigación que volcó en la gratificante tarea para el lector de narrar la odisea de uno de los personajes más importantes de la historia de España, el fundador de la Dinastía Omeya de Al-Andalus, Abd Al-Rahman I.

Yo, que he comprado este libro en la propia Córdoba, considero la circunstancia feliz y muy adecuada, puesto que la historia que cuenta me atrae de nuevo hacia la ciudad califal. En cuanto regrese a Córdoba compraré la primera obra de este gran escritor y haré en este blog la pertinente crítica. Espero que sea tan buena como esta.

viernes, 20 de febrero de 2026

LA FELICIDAD ES UN RÍO Y UNA CIUDAD

 




Esto fue lo que pensé cuando, apalancado en una terraza de Córdoba, vi como ante mi discurría el Guadalquivir. Había oído hablar de ese río y de esa ciudad, pero lo que no sabía es que contemplando el río desde la terraza de una taberna de Córdoba se podía ser feliz.

Sería cerca del mediodía. Era noviembre de 2024, pleno otoño. Solo en Córdoba se puede saborear lo que yo paladeé ese día cerca de la legendaria Mezquita. 

Basculé mi silla hacia atrás, cerré los ojos, sentí el sol cordobés que, aún en esa época del año, calentaba mi cara. Me reafirmé en mi certeza: Córdoba es mi casa. Aquel lugar al que siempre quería regresar.

Con el ruido del río discurriendo ante mí hice una promesa: pasara el tiempo que pasara y me costara lo que me costara, volvería.

En ello estoy, más cerca de conseguirlo que cuando comencé las gestiones. Voy a volver, voy a contemplar de nuevo el río Guadalquivir. Y a las camareras cordobesas atendiendo de manera encantadora mi mesa, con una sonrisa todavía más reconfortante que el sol, acento cálido y hermosas cual sirenas. Entendí cómo debían sentirse los marineros de las leyendas grecolatinas cuando se dejaban cautivar por los cantos de esos seres mitológicos.

Entonces el río me habló: Volverás, has encontrado tu casa y ya no podrás olvidarla. Volverás.

Y en ello estoy.

viernes, 13 de febrero de 2026

CON MARCOS REDONDO EN POZOBLANCO

 


Iba paseando por una larga avenida de Pozoblanco. Esa avenida cuenta con un paseo ajardinado que da acceso a dos Institutos y en su parte central se encuentra el busto del pozoalbense más conocido (junto con Juan Ginés de Sepúlveda e Hilario Ángel Calero): el barítono Marcos Redondo, que nombra la avenida.

Marcos Redondo Valencia fue un cantante lírico nacido el 24 de noviembre de 1893 y muerto en Barcelona el 17 de julio de 1976. Su nombre también bautiza los conservatorios de Pozoblanco y Ciudad Real. El Fondo Marcos Redondo se conserva en la biblioteca de Cataluña.

Nació en el seno de una familia de clase media interesada por la música. Su madre tenía 17 hermanos, de los que 15 sabían tocar algún instrumento. Cuando tenía dos años su padre murió y el niño fue obligado a vivir con sus abuelos en Ciudad Real. Allí entra como seise en la catedral. Sus abuelos reconocieron su gran voz y lo animaron a seguir la senda del belle canto.

En 1913 se traslada a Madrid e ingresa en el conservatorio. Al finalizar sus estudios debuta en el Gran Teatro de Madrid en 1919 con La Traviata. Su éxito fue clamoroso, pero decide marchar a Italia para perfeccionar su estilo y estudiar con los maestros Betinelli y Francheschi. Ese mismo año regresa a Madrid y vuelve a debutar en el Teatro Real como profesional, haciéndose popular en los círculos artísticos de la capital española.

De nuevo vuelve a Italia, en donde firma varios contratos para presentar veinte repertorios. Esto, con el tiempo, le lleva a realizar giras por varias ciudades americanas cantando obras como La favorita, La Traviata, La Boheme, I pagliachi y Adriana Lecouvreur. Es elogiado y considerado un barítono de primera fila.

En 1923 vuelve a Barcelona y es convencido por José Gisbert para que se dedique a la zarzuela, lo que hace. Desde entonces y hasta su retiro en 1957 se dedicará en exclusiva a este género, estrenando piezas como La parranda, Katiuska, La tabernera del puerto y Black, el payaso, además de La pícola molinera, llegando a tener en su repertorio más de cien obras. Los aficionados lo catalogan como el mejor barítono de zarzuela en España.

Pasa sus últimos años en Barcelona, donde muere en 1976.

Ha sido nombrado Hijo Ilustre de Pozoblanco. El paseo se llama Marcos Redondo por el busto que podéis ver en la imagen. El Museo Marcos Redondo se encuentra en la Casa de la Viga, cerca del ayuntamiento de Pozoblanco y fue construido por la Peña Marcos Redondo en colaboración con el ayuntamiento. Está muy bien, salvo que vayas, como yo, en silla de ruedas: en la entrada ya te encuentras con escaleras y dentro otra más para ir a la planta superior. Totalmente inaccesible, lo que no se entiende teniendo en cuenta que en Pozoblanco hay una residencia para discapacitados físicos. Por ello tuve que conformarme con ver el busto de Redondo en su avenida. 

Os dejo este vídeo con una de sus actuaciones, en las que canta dos romanzas de la zarzuela "La Virgen morena":


Hago esta entrada mientras espero un próximo traslado al CAMF de Pozoblanco, mi próxima casa.

viernes, 6 de febrero de 2026

MARAVILLA DENTRO DE UNA MARAVILLA: LA CATEDRAL EN LA MEZQUITA

 

Altar de la Capilla Mayor
de la Mezquita-Catedral de Córdoba.

Yo sufrí el síndrome de Stendhal sin ir a Florencia como él. Ni siquiera tuve que salir de España. Ocurrió durante mi visita a Córdoba, a donde me propongo volver. Yo estuve en la Mezquita-Catedral y tanta belleza me abrumó.

Entré en el templo islámico por una puerta que no recuerdo. Dentro me esperaba un bosque de columnas maravilloso que me asombró por su belleza. Siguiendo a la guía, me adentré en él y me dirigí a un espacio central magníficamente iluminado que me transportó desde la era Omeya hasta el Renacimiento Plateresco español. Mis ojos no daban crédito y mi cerebro era incapaz de asimilar tanta belleza. Tal es así que, aún a mil kilómetros de distancia, puedo ver tal maravilla...

Y es que, como dice el célebre escritor Pérez-Reverte, hay lugares de los que no se vuelve. La Mezquita-Catedral de Córdoba es uno de ellos. 

Mi alma sigue cautiva allí y, tarde o temprano, mi cuerpo tendrá que viajar hasta allí para juntarse con ella.


Os cuento algunos datos sobre la Catedral y el Retablo Mayor de la foto:

En el siglo XIII se produce la consagración al culto católico del edificio de la Mezquita. En el gran lucernario de Alhakén II se dispone la primitiva Capilla Mayor, que acoge la misa de Dedicación de la Catedral el 29 de junio de 1236.

En 1371 Enrique II concluye la Capilla Real, de planta cuadrangular y estética mudéjar, que albergó la sepultura de los monarcas Fernando IV y Alfonso XI (posteriormente trasladados a la Colegiata de San Hipólito).

La primera gran intervención cristiana se desarrolla en el siglo XV. Ocupando seis naves de la mezquita, se levanta la nave gótica de planta basilical. Más tarde, en el siglo XVI, se construye el crucero para crear una planta de cruz latina de tres naves. El arquitecto encargado de ello, Hernán Ruíz I, muestra en todo momento una especial sensibilidad hacia la arquitectura del antiguo oratorio musulmán y centra su intervención en la construcción de las bóvedas góticas. Después su hijo terminará la construcción de los brazos del crucero y la Capilla Mayor.

En 1618 se inicia el Retablo Mayor por iniciativa del obispo Diego de Mardones, quien confía en el trazado del jesuita Alonso de Matías. Se opta por usar mármol y bronce de procedencia local. El retablo consta de un cuerpo principal con tres "calles" separadas por cuatro columnas y un ático. En él se pueden ver varios lienzos, destacando en la parte superior la pintura de la Asunción de Nuestra Señora. Junto a ella, los ángeles músicos, santos, apóstoles e incluso la representación del emperador Carlos V.



miércoles, 4 de febrero de 2026

SABORES QUE SE QUEDAN PARA SIEMPRE. EVOCADORES

 


Según algunos psicólogos recordamos más las sensaciones que los datos, sobre todo si las sensaciones son evocadoras. De eso doy fe.

La primera sensación de la que os voy a hablar es la que tuve recién llegado a mis vacaciones en Pozoblanco (Córdoba). Paseando fui a parar a La Casa del Jamón y como había oído hablar del famoso jamón de Los Pedroches quise probarlo. Me coloqué, en una mañana soleada, en la terraza. Basculé la silla y me dispuse a disfrutar del jamón ibérico y del queso manchego que me sirvieron, mientras veía pasar frente a mi los coches que cruzaban la localidad. Fue una sensación inolvidable. 



Estamos hablando de hace diecisiete meses y todavía, cerrando los ojos, puedo saborear aquel delicioso plato. Ese recuerdo me lleva a los tres magníficos meses que pasé aquel otoño en Pozoblanco y que me reafirmaron en mi decisión de volver, esta vez para vivir allí definitivamente. Estoy en ello.

La otra foto es de una ración de pulpo á feira que saboreé en mi Coruña durante la celebración de A feira das maravillas, el veintiseis de julio de 2025. Cansado de moverme en mi silla y siendo la hora de comer, pedí el pulpo y una Coca-Cola (perdón por el sacrilegio). Desde ese momento el recuerdo de mi Coruña  me sabe a pulpo.

Son dos sabores tremendamente evocadores, que forman parte de mi pasado y que nunca, pase el tiempo que pase, me abandonarán. Me imagino que con el tiempo La Coruña formará parte de mi mejor pasado y Pozoblanco de mi mejor presente.