En el día de San Valentín, para los desenamorados.
Este monográfico estudio sigue la senda de los anteriores volúmenes de Muy Historia, alguno de los cuales ya ha sido comentado aquí.
Estas casi doscientas páginas (en tamaño poco menor de un folio) nos llevan a los dos siglos de nuestra Historia en los que reinaron los Austrias, con sus grandezas imperiales y miserias. Van desde Felipe el Hermoso y su esposa Juana La Loca, hasta Carlos II el Hechizado. Todo este período es abordado detallada y rigurosamente por historiadores que aportan datos exactos.
Hemos de señalar que, para el que suscribe, las opiniones son discutibles: los datos no.
Y hemos de señalar también que estamos ante un ensayo, no una novela histórica. Aún así estos estudiosos evitan, en todo momento, la pedantería tan frecuente en esta temática.
En este estudio nos hablan de la compleja personalidad, y prolija obra, de casi media docena de monarcas: desde el Emperador Carlos I al patético Carlos II el Hechizado, cuya muerte sin descendencia dio lugar a la Guerra de Sucesión que desplazó del Poder a los Austrias en favor de los Borbones.
A destacar la coda que se destina al estudio de los validos, poniendo como ejemplo al Conde Duque de Olivares.
Este volumen, como otros de Muy Historia, está perfectamente ilustrado con obras pictóricas clásicas. Todo ello hace muy recomendable su lectura para acercarnos a una parte fundamental de nuestra historia y que nos ayudará a comprender lo que somos, hijos de nuestro pasado.
Os voy a comentar una de las fotos que hice en mi visita al museo del yacimiento de Medina Azahara, con los guías de Woow Córdoba que ya os mencioné anteriormente.
Son muestras de ataurique de las muchas que decorarían los arcos y fachadas de la ciudad de Medina Azahara. Dentro de este museo hay dos grandes almacenes donde se catalogan y almacenan grandes cantidades de atauriques y mármoles.
Un ataurique es una palabra proveniente del árabe tawriq (follaje). Se refiere al adorno de figuras geométricas vegetales y patrones extravagantes que imitan formas de hojas, flores, frutos, cintas y aparecen casi siempre en las paredes de ciertas construcciones árabes como las mezquitas.
Se considera un arte pictórico. Estas son de las más bellas y están, como dijimos, en la mezquita de Córdoba, en el Palacio de Medina Azahara, en el Palacio de la Aljafería en Zaragoza o en la Alhambra de Granada. También se usó en el arte mudéjar, como se puede ver en el Palacio de Pedro I en el Alcázar de Sevilla.
El arabesco es mucho más antiguo que el arte islámico, apareciendo en los egipcios, asirios, etruscos, griegos y romanos. En el Renacimiento fue usado en Italia. La diferencia entre la lacería y el ataurique es que la primera usa motivos geométricos y el otro motivos vegetales.
Escuchando esto sabréis por qué Rubén Blades es la estrella del jazz latino. En el Lincoln Center de Manhattan con la orquesta de Wynton Marsalis el 15 de noviembre de 2014. Esa noche la salsa y el swing se mezclaron.
Rubén Blades nació en Ciudad de Panamá el 16 de julio de 1948. Es cantautor, compositor, músico, actor, abogado y político panameño. Fue ministro de turismo de Panamá de 2004 a 2009. Ha sido llamado el poeta de la salsa o el intelectual de la salsa. Se declara agnóstico.
Estudio Derecho en Harvard y como músico domina los siguientes estilos: rock, salsa y jazz latino. Figura en el Salón de la Fama del Grammy Latino desde 2007. Tiene el premio Grammy por el mejor álbum latino en 2010 y de salsa en el 2011, 2015, 2017 y 2021. Es Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes. Desde 1970 ha grabado veinte álbumes de estudio y ha participado como invitado en quince grabaciones de diversos géneros. Como actor ha participado en producciones de cine independiente.
En 1994 se presentó a las elecciones a presidente de Panamá, quedando el tercero con el 20% de los votos. Fue nombrado por el presidente Martín Torrijos ministro de Turismo.
Yo lo conocí por la película documental Calle 54 de Fernando Trueba. La película es un homenaje al jazz latino y, entre otros artistas, aparecía Rubén Blades. Me gusta el ritmo que imprime a sus temas y su forma de vivir y trasmitir lo que está cantando.
Esta canción, Pedro Navaja, de 1978 es la que más me gusta. Existe la versión en inglés, Mack the Knife, popularizada por Louis Armstrong en 1956, que a su vez es una versión de una canción alemana de 1928, Mackie Messer, de Bertolt Brecht y Kurt Weill.
Estamos ante un volumen especial de la serie Muy Historia. Tiene tamaño folio, casi, y doscientas páginas con magníficas ilustraciones. Hace bueno el dicho de que la guerra es la partera de la historia.
Empieza con la batalla de Alalía en el 537 a.C. y termina con la batalla de Gibraltar en 1704. Se trata de un ensayo que estudia las batallas de ese periodo con seriedad y amenidad. Nos enseña de dónde venimos, un pasado no siempre pacífico.
Desde Tartessos a la pérdida del peñón a manos de los ingleses, nos habla también de la conquista de Cartagonova, la batalla de Munda, la de Guadalete, la de Covadonga y la de Bobastro, las Navas de Tolosa, la recuperación de Granada, la batalla de Ceriñola, la aventura de Otumba y los hechos de armas de Pavía, Argel, Mühlberg, la victoria de San Quintín y la más alta ocasión que vieron los siglos Lepanto, la grande y felicísima Armada (llamada burlonamente por los ingleses la Armada Invencible), Breda, la derrota de Rocroi, terminando con el desastre de Gibraltar.
Todos son hechos narrados tanto para expertos en historia militar como para el público general. La lectura de este volumen se hace muy ligera y, a través de estos hechos, podemos contemplar lo que fuimos y la influencia de esas batallas en lo que nos hemos convertido.
Hecho de menos una historia de las batallas a partir de Gibraltar hasta la Guerra Civil. No sabemos si es intención de la editorial sacar otro volumen dedicado a este periodo, pero sería una decisión muy positiva. De momento ya tenemos un buen texto para estudiar nuestra historia desde la influencia griega hasta la pérdida de Gibraltar.
Yo, por mi parte, le debo este interesante regalo a dos amigas que conocen mi devoción por la historia militar.