viernes, 17 de enero de 2025

EL COFRE DE HISAM II. EN EL MUSEO DE MEDINA AZAHARA (II)

 

Réplica de la arqueta de Hisam II
Plata repujada y nielada y madera
Año 976dC
Expuesto en Museo de Medina Azahara
(Foto realizada por el administrador del blog)

Abú I-Walid Hisam ibn al-Hakam, conocido como Hisham II o Hixem II, nació en Córdoba el 11 de junio de 965 y murió también en Córdoba el 18 de mayo de 1013. Fue el tercer califa omeya de Córdoba. Su nombre honorífico era El que recibe la asistencia victoriosa de Dios. Su predecesor fue Al-Hakam II y su sucesor Muhammad II.

Perteneció a la dinastía Omeya y fue hijo de Al-Hakam II y de Subh. Al morir su padre ascendió al trono su hijo Hisam, todavía menor de edad, lo que planteó un problema sucesorio pues la ley islámica le prohibía ser califa. Por eso el hermano de Al-Hakam, Al-Mugira, apoyado por algunos aristócratas miembros de la corte califal, vio aparecer ante sí opciones al califato. Sin embargo, el poderoso visir Yaáfar al-Mushaf se opuso a esto y ordenó a Muhammad ibn Abi que matara a Al-Mugira, haciendo pasar el asesinato por suicidio.

Otra versión, esta legendaria, cuenta que la guardia eslava de palacio intentó sustituir a Hisam por Al-Mugira. Pero este contaba con influyentes personajes en la corte a su favor, entre ellos la concubina Subh, el chambelán Yaáfar y el tutor Muhammad ibn Abi, que hicieron fracasar la conspiración al asesinar al pretendiente al trono.

Hisam fue "asesorado" por el consejo de regencia, que lo recluyó en palacio sin ninguna influencia política. Es en este contexto cuando Ibn Abi Abir se hace popular mediante la adopción de medidas demagógicas -abolición de impuestos o campañas militares exitosas, lo que le da el apoyo del ejército-. Entonces comienza a conspirar para obtener el poder absoluto y matar al corregente Al-Mushafi.

Apoyándose en los bereberes, Abi Abir se hace con el favor del general Galib, casándose con su hija. En 977 mata al visir, acusándolo de traición y ejecutándolo junto a los hijos de este para hacerse con su cargo, iniciando la dictadura amirí, que llegaría hasta el 1009. Posteriormente Abi Abir y el general Galib se enfrentan en batalla en 981, muriendo Galib en el combate. Abir quedó como gobernante único y el hombre más poderoso de Al-Andalus, por encima del propio califa, y adoptando el sobrenombre de Almanzor (el victorioso).

Hisam se convirtió en un prisionero entre los muros de Medina Azahara, siendo gobernante solo de nombre. Bajo su mandato se llevó a cabo la construcción de la mezquita de Córdoba y la reanudación de la Jihad contra los reinos cristianos.

Para la derrota del general Galib, Almanzor contó con la ayuda de los bereberes. Dos años más tarde, el general Chafar fue eliminado por orden de Almanzor. Gobernará de forma absoluta hasta su muerte, veinte años más tarde, siendo sucedido por su hijo Abd al-Malik al-Muzáffar, que ostentaba el título de visir desde 991. Fue sucedido en el poder Hisam II, que, aunque tenía 37 años, se hizo cargo de cualquier decisión política.

Al morir Almanzor se produjeron rebeliones internas y de los reinos cristianos, obligando a los musulmanes a sofocarlas. Así, la guardia eslava intentó derribar a Hisam y sustituirlo por un príncipe omeya. El Amirí inició campañas militares contra Galicia, León, Navarra y Barcelona, lo que le valió el sobrenombre de El Vencedor, un año antes de su muerte.

La prematura muerte de Abd al-Malik en 1008 supuso el ascenso al poder de su hermano Abd al-Rahmán, nieto de Sancho II de Pamplona por vía materna. Hisam II intentó que le nombrara su heredero como califa y esto provocó un golpe de estado y un levantamiento popular encabezado por el príncipe omeya Muhammad II al-Madhi, bisnieto de Adb al-Rahmán III. El resultado de estos disturbios fue el derrocamiento de Hisam II y el final de la dictadura amirí.

Hisam II estuvo encarcelado en Córdoba varios meses. Mediante un golpe de estado, fue repuesto en el trono por tropas mercenarias eslavas, que posteriormente impusieron a Sulaimán al-Mustain como nuevo califa, después de tomar y saquear Córdoba en el 1013. 

Luego no se sabe lo que pasó exactamente con Hisam, pero se dice que fue asesinado el 19 de abril del 1013 por los bereberes, lo que supuso el final de una de las etapas más convulsas de la historia de Córdoba.

Retrato de Hisam II


miércoles, 15 de enero de 2025

MAIMÓNIDES, Libro de Joel L. Kraemer

 


En mi reciente viaje a la maravillosa Córdoba se me ocurrió buscar información sobre la historia de la ciudad califal. Fui a parar a la sucursal de la Casa del Libro, visita siempre recomendable. Allí pretendía comprar algún libro sobre el tema y, gracias a la ayuda de una simpática chica cordobesa, me llevé siete!!!!

Acabo de terminar el primero titulado Maimónides: vida y enseñanzas del gran filósofo judío, escrito por Joel L. Kramer. Se trata de un ejemplar voluminoso y en tapa dura, con más de 600 páginas. Lo cogí pensando en que Maimónides era cordobés aunque en el libro se hace una sucinta referencia a esta circunstancia, puesto que no es una biografía (como yo pensaba) sino un repaso a su principal obra.

El gran filósofo del judaísmo estuvo en muchos sitios y en cada uno de ellos recibió una interesante influencia. Aunque tuvo que huir de uno a otro perseguido por la intolerancia musulmana, de la que poco se suele hablar.

Hablar de Maimónides es hablar del judaísmo del siglo XII. Si algo he de reseñar de este libro es la profundidad que destaca del pensamiento del sabio judío, autor entre otras obras de la histórica Guía de los perplejos. Esta es su obra cumbre, en la que concilia por primera vez el pensamiento religioso con el científico (la primera revolución en el pensamiento judaico) y que recuerdo porque en la estatua que se exhibe en la antigua judería aparece el pensador con este libro en la mano.

Estatua de Maimónides leyendo
Guía de los perplejos en la judería (Córdoba)

Si alguna pega puedo poner al libro de Kramer es, como ya dije, que no es una biografía sino un ensayo en el que la tercera parte está repleta de referencias bibliográficas que en nada ayudan a comprender el texto.

Este pensamiento del gran filósofo cordobés se desarrolló en un entorno siempre hostil, tanto en Sefarad (España) como en las cruzadas de Palestina. Sus reflexiones, representadas en el libro, entrelazan el judaísmo y el islam, haciendo especial referencia a la Mishnah Torah, clásico compendio legislativo del judaísmo.

En fin, a pesar de todo me alegro de haber comprado el libro en Córdoba, que, sentimentalmente, tanto me une a la ciudad como a la figura del propio Maimónides.

Como dije, compré más libros. Así que preparaos...

viernes, 10 de enero de 2025

EN EL MUSEO DE MEDINA AZAHARA (I)


Este es un bacín -orinal- almohade del siglo XII que se expone en el museo que hay bajo el yacimiento de Medina Azahara (Córdoba). Es un recipiente de base plana, cuerpo alto y cilíndrico, con paredes gruesas y borde desarrollado al exterior. Vidriado en melado en el interior y el exterior se decoraba con cuerda seca. Su decoración es vegetal con motivos vidriados en verde.

Usado con fines higiénicos, fueron muy utilizados y producidos en Al-Andalus en el siglo XII. Sus dimensiones son 43.5 x 36.1 cm.

Fue encontrado en la zona de la Aljama de Medina Azahara. Se usaba en espacios domésticos o baños comunitarios, lo cual indica que en la vida cotidiana de su usuario la higiene corporal era importante. Y no solo por motivos religiosos, como proceso de purificación que le unía a Alá.

Este fue uno de los objetos curiosos que pude ver en el Museo, ni idea de lo que era. Gracias a mi guía y amigo Rafa, de woowcordoba.es que me lo contó entonces y me lo recordó ahora de nuevo.

miércoles, 8 de enero de 2025

EL DOLOR DE UN AMIGO


En el momento de hacer esta entrada llueve sobre Ferrol, donde me encuentro. Es un día triste, como estoy yo. Me enteré ayer que Toño, mi querido amigo Toño de La Coruña, había perdido a su hijo. Se nos había ido Pablillo.

Conocí a Toño en el ala de daño cerebral del CHUAC donde yo estaba ingresado, recuperándome de mi ictus. Paseando por aquellos pasillos lo encontré y me puse a hablar con él. Su hijo Pablo se encontraba en coma debido a un accidente que había sufrido al ser arrollado por un vehículo. Pablo iba en bicicleta, actividad que le gustaba tanto. Pablo estaba en coma, estado del que nunca salió.

En ese escenario se fueron sucediendo muchas conversaciones más a lo largo de los días y conocí a un hombre de mi generación, inteligente, culto y con gustos musicales (formaba parte de la tuna de veteranos de Coruña). Toño era, sobre todo, como decía Antonio Machado, un hombre bueno en el mejor sentido de la palabra.

También conocí a Rosa, su mujer. Parecían hechos el uno para el otro. 

Cuando las circunstancias de la vida nos separaron, seguimos en contacto por Whatsapp. Él siguió en Coruña, en su casa, y yo me fui a un centro en Bóveda (Monforte). De allí pasé a Ferrol, desde donde aún continuamos la relación. 

Cuando se jubiló, se dedicó todo el tiempo a cuidar de su hijo, en estado de inconsciencia profunda. La situación de Pablo cambió totalmente la vida de la familia. Hasta tuvieron que cambiar de casa a otra más adaptada. Esa familia hizo todo lo que pudo, y digo todo, por cuidar a Pablo.

Pasó más de una década en la que me mantuve en contacto con Toño y ayer recibí la noticia. Fue un mazazo. La vida ha sido tan injusta con este hombre bueno y con su familia... Por eso, y como el reconocimiento que nunca recibirá, he escrito estas líneas sobre mi amigo (del que estoy muy orgulloso) Toño. Le mando un cariñoso abrazo también desde este espacio y le recuerdo que seguiré a su lado para lo que necesite.

Descanse en paz Pablillo.


viernes, 20 de diciembre de 2024

LOCOMOTORA EN POZOBLANCO (Córdoba)

 


En la Avenida del Siglo, inicio del Parque Aurelio Teno, en Pozoblanco (Córdoba), se encuentra esta antigua locomotora de vapor fabricada por la empresa Maquinista Terrestre y Marítima S.A. Data de 1900 y fue fabricada en Barcelona. Entró en servicio con la compañía de ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante y fue empleada para transportar mercancías.

Es importante porque fue el primer modelo fabricado en serie en España. No es original ya que está basado en uno anterior fabricado por Cockerill en 1878. Pero la máquina de la foto contaba con una caldera mayor y un timbre más elevado. Cuenta además con ruedas de cuerpo macizo, pues en España no se fabricaban las de acero moldeado con radios.

En Renfe esta locomotora prestó servicio en diferentes líneas hasta que fue trasladada a la línea de Córdoba a Almorchón. Continuó trabajando allí hasta 1964, cuando comenzó el proceso de desguace de la serie. Se salvó únicamente esta locomotora, que fue apartada en la rotonda del depósito de San Jerónimo en Sevilla. En 1976 Renfe decidió que pasara al Museo del Ferrocarril de Madrid, pero la tercera zona de Renfe ordenó crear una sede de dicho museo en Sevilla (aunque después esta decisión fuera revocada). La locomotora se quedó en Sevilla y, con otros vehículos, fue aparcada en la estación de San Jerónimo.

En 1991 se decide demoler la rotonda con motivo de la Expo de Sevilla y la locomotora se trasladó a la estación de mercancías de Majarabique. En 1993 se trasladó a Pozoblanco para convertirla en monumento a la tracción vapor en el Parque Aurelio Teno.

La locomotora sigue perteneciendo a la Fundación de Ferrocarriles Españoles y está cedida para su exposición al Ayuntamiento de Pozoblanco, que rinde así homenaje al ferrocarril. Como parte del patrimonio histórico español está protegida por la Ley 16/1985. La locomotora recibió el nombre de La Porteña y fue una de las más importantes en su época en España, siendo muy conocida en Andalucía.

En uno de mis paseos por Pozoblanco me la encontré súbitamente y le hice esta foto que acompaña al texto. Cuando era universitario a mediados de los años 80, y presa del romanticismo que rodea a los trenes, cogí mi primer tren de Santiago a Coruña. Pero la duración del trayecto fue excesiva y decidí, a partir de ese momento, hacer mis viajes en un medio menos romántico pero más rápido: el autobús. 

Sirva esta entrada para reconciliarme con este medio de transporte.

miércoles, 18 de diciembre de 2024

NOSTALGIA DEL PARAÍSO

 


Fue hace menos de un mes. Estuve en el Paraíso. En Córdoba. Y allí fui feliz.

Uno de los momentos de mayor felicidad lo refleja esta foto. Estaba en una terraza, saboreando rabo de toro. Al sol, aunque protegido por la sombra de un árbol. Una joven y atractiva camarera, enfundada en un mono negro de licra palabra de honor, me sonreía. La tapa de rabo de toro me supo entonces aún mejor. Ante mi discurría armoniosamente el Guadalquivir.

Entonces llegó un músico bohemio, el violinista de la foto. Sacó el instrumento de su funda y se puso a tocar... ¡¡jazz!! Cada vez que paraba, me acercaba, le echaba unas monedas y le pedía otro tema. El que más me gustó fue All of me. En ese momento todo me supo mejor, la camarera me gustó más, el Guadalquivir salió de su cauce para sonreírme y Córdoba me abrazó.

Ahora han pasado casi un mes y mil kilómetros, aquí está lloviendo y siento nostalgia.



viernes, 13 de diciembre de 2024

CON EL CRISTO DE LOS FAROLES

Había llegado a Córdoba muy cansado. Me había recibido mi amigo Rafa (mi guía) y me había llevado a ver el símbolo cordobés por excelencia, el Cristo de los Faroles. Era al mediodía y la luz del sol incidía directamente sobre la imagen. Los faroles estaban apagados y la magia que, según la leyenda lo rodea, también.

Lo contemplé un momento y enseguida me fui a descansar a mi residencia, recordando lo que mi amigo me había contado sobre el Cristo. Era por la tarde y hacía demasiado calor.

De madrugada me desperté y me sentí nervioso y agobiado aún por el calor de aquella noche de finales de agosto. ¿Cómo se vería ahora el Cristo, nada espectacular a la luz del sol? La leyenda hablaba de que era hermoso iluminado por los faroles que lo rodeaban. Decidí salir a tomar el fresco. 

Callejeando por la solitaria Córdoba a esas horas, iba sumido en mis pensamientos rememorando los datos que Rafa me había contado. Fui a parar a una pequeña plaza donde, iluminado, se encontraba el Cristo de los Faroles. 

El Cristo de los Faroles


Una fuerza inexplicable pero poderosa me empujó hacia los pies del crucificado. El resto de la plaza estaba a oscuras. Solo en el centro ocho faroles rodeaban la cruz. Detrás a mi derecha intuí una figura que se había detenido a mi lado. Era un hombre delgado y elegante, que me dijo con voz profunda y como de ultratumba:

- Hola, me llamo Manuel. No te pierdas la gran noticia que en unas horas aparecerá en todos los periódicos. Yo ahora me tengo que ir.

Cuando me di la vuelta lo vi desaparecer rápidamente en la oscuridad. No le di importancia y me pareció una mala jugada de mi imaginación. Dejé la plaza y seguí perdiéndome por Córdoba la llana.

Horas después fui a parar a mi taberna, que ya estaba abriendo. Pedí un café con leche, lo que extrañó al afable tabernero, y la prensa. Me dijo:

- No te vas a creer lo que viene en la prensa hoy.

Me lanzó con desgana el periódico que ponía: MANOLETE HA MUERTO. Seguía la noticia contando que había sido cogido ayer en la plaza de Linares...


Manolete era muy devoto de la Virgen de los Dolores, pero solía detenerse ante el Cristo de los Faroles en su camino a la iglesia que se encuentra en esta misma plaza.

El Cristo tiene cuatro clavos, uno en cada pie y uno en cada mano, en vez de tres que es como se representaba en el siglo XVIII. Su autor fue Juan Navarro por encargo del padre franciscano Fray Diego José de Cádiz. Su advocación es el Cristo de la Misericordia y de los Desagravios. Fue tallado en piedra a finales del XVIII.

Los cordobeses son muy devotos de este Cristo y, a la caída de la noche bajo una luz tenue, el silencio se ve interrumpido por los que se detienen a rezar, encender una vela o dejar un ramo de flores a sus pies.



Dedico esta entrada y todas las que haga sobre Córdoba a mis amigos Javi, Rafa y la maravillosa Toñi, que me enseñaron su Córdoba de tal manera que hicieron que me enamorase de ella y les prometiera volver. Recomiendo sus servicios a todo aquel que quiera conocer la ciudad de forma diferente. 

WOOW Córdoba