lunes, 9 de enero de 2012

El Cine de Robert Mulligan




No pudo ser mas neoyorquino. Nació el 23 de Agosto de 1925 y era hijo de un policía de origen irlandés. Estudió en la Universidad de Fordham y, en la II Guerra Mundia,l luchó con los Marines. De vuelta a casa encontró trabajo en el Departamento Editorial del New York Times.
 Desde el principio fué un enamorado de la nueva televisión, en la que quiso trabajar a todo trance. Fué becario en la CBS donde aprendió pronto el oficio. Poco después, en 1948, estaba dirigiendo episodios de series.Formó parte, pues, de la "Generación de la tv", con Kramer y Altman. Dirige a Laurence Olivier en su debut en la tv norteamericana y gana un Emy con 35 años. También dirigio a Tony Curtis y a Rock Hudson. Hace Perdidos en la Gran Ciudad (1961), el Gran Impostor (1961), Cuando llegue Septiembre (1961) y Camino de la Jungla (1962). Todo está preparado para el gran éxito. Este, en colaboración con su amigo Alan J. Pakula, Matar a un Ruiseñor (1962), siendo nominado al oscar
 Basada en la obra de la escritora Harper Lee, la escritora sureña amiga de Capote. Para interpretar al coloso Atticus Finch cuenta con Gregory Peck en uno de los mejores papeles de su laureada carrera. Superficialmente se trata de una especie de memorias infantiles de Lee, que comparte con Capote. En realidad se trata de una profunda reflexión sobre el bien y el mal, sobre la Justicia y la Ley.
 Dificilemente se podría superar una obra así, pero Mulligan continúa con una brillante carrera. Amores con un extraño, la rebelde (1965), la noche de los gigantes (1969) y buscando la felicidad (1971) dirige otra gran cinta, Verano del 42 (1972) sobre el amor adolescente. Rodada con una fotografía delicadísima, es un tratado sobre la mentalidad púber. Su tema principal fué un éxito en las listas musicales. También fué nominada.  Después hizo El Otro (1982), una cinta de terror.
 A continuación atraviesa una época de fracasos con la cinta sobre la mafia como El Hombre Clave. Profundiza su crisis con Bésame y esfúmate (1982), El corazón de Clara (1988) y Verano en Louisiana (1991)
 Mulligan es un director de la nostalgia, de la infancia perdida, de la Depresión. Pero también es un director con valores morales, que impregnan su obra.
Murió en su casa de Conneticut a los 83 años. Humilde hasta el final, cuando Truffaut reivindicó su estilo, respondió: "No sé nada del estilo Mulligan".


Un gran Episodio Naval narrado por Pérez-Reverte

Un marino decente

Hace tiempo que no tecleo en plan abuelito Cebolleta, contando alguna peripecia histórica. Así que refrescaré una que, en realidad, es epílogo de otra que ya referí hace tres años -Un gudari de Cartagena- sobre el combate del pesquero armado republicano Nabarra con el crucero nacional Canarias durante la Guerra Civil. La acción tuvo lugar cerca del cabo Machichaco; y como señalé en su momento, es mi episodio favorito de la historia naval española del siglo XX. Lo que voy a contarles quizá contribuya a aclarar por qué.

El 5 de marzo de 1937, durante una acción contra un pequeño convoy republicano, las 13.000 toneladas y las cuatro torres dobles del Canarias, capaces de disparar proyectiles de 113 kilos, se enfrentaron a un humilde bacaladero de la Euzkadiko Gudontzidia -ikurriña en la proa y bandera española con franja morada a popa- armado con sólo dos cañones de 101.6 milímetros. El combate fue brutal y sangriento: durante una hora, maniobrando con tenacidad suicida entre una fuerte marejada, el comandante del Nabarra, Enrique Moreno Plaza, un murciano al que la Enciclopedia Auñamendi llama «marino vasco nacido en la Unión» -confirmando, como dice mi amigo el marino y escritor Luis Jar, que los vascos nacen donde les da la gana-, y los cuarenta y ocho hombres de la dotación, lograron arrimarse lo bastante al crucero enemigo para sostener un combate que sus propios adversarios, en el parte oficial, calificarían de «eficaz y admirable». Y al fin, en llamas, sin arriar bandera, el pequeño Nabarra se hundió con treinta hombres a bordo -imposible compararlos con los miserables que hoy se llaman a sí mismos gudaris-, incluido el comandante. Con ellos murió también el cocinero, Pedro Elguezábal, que mientras se iban a pique, animado por una botella de coñac, enseñaba al Canarias un cuchillo desde la borda gritando: «Venid si tenéis huevos, cabrones».

Ésa es la historia que conté hace tres años, aunque en folio y medio no me cabía el epílogo. Uno de esos adversarios que calificaron de eficaz y admirable la hazaña del humilde Nabarra fue el tercer comandante del Canarias, Manuel Calderón. Y ese marino de la escuadra nacional demostró, con su comportamiento tras el combate, una admiración por la valentía del enemigo derrotado, una compasión y una calidad humana que situaron en el mismo plano de grandeza moral, quizá por única vez en la sucia historia de nuestra Guerra Civil, a vencedores y vencidos; sobre todo en lo que se refiere al aspecto naval del conflicto, donde la saña de unos y otros desbordó la infamia, con asesinatos masivos de oficiales en la zona republicana y con una despiadada aplicación de la pena de muerte por parte de los tribunales franquistas a los marinos, mercantes o de guerra, capturados al bando enemigo. Ése fue el caso de los diecinueve supervivientes del Nabarra, que fueron condenados a muerte tras su desembarco y prisión. Y si no se cumplió la sentencia fue gracias a los esfuerzos del comandante del Canarias, capitán de navío Moreno, y sobre todo al tesón de su tercero, el capitán de corbeta Calderón, que removió cielo y tierra para salvar la vida de los vencidos. Calderón llegó al extremo de pedir una entrevista con el general Franco, en la que argumentó: «Esos hombres son unos héroes, y los héroes merecen vivir». Tanto insistió una y otra vez en alabar el valor de aquellos diecinueve marinos, que para quitárselo de encima Franco acabó concediendo el indulto y la liberación inmediata de todos ellos. «Sáquelos de la cárcel -fueron sus palabras exactas-. Y luego invítelos a comer chipirones. Pero pague usted de su bolsillo».

Hubo algo más que chipirones. Porque Manuel Calderón siguió velando el resto de su vida por los supervivientes del Nabarra. Buscó trabajo a unos, recomendó a otros y protegió a todos para que no sufrieran represalias. Al marinero Lahoz le avaló un crédito bancario, al segundo oficial Olaveaga lo ayudó a obtener el título de capitán de la marina mercante, y cuando supo que al telegrafista Cahué le negaban trabajo en Baracaldo por sus antecedentes políticos, se presentó allí de uniforme, convocó al alcalde y al comandante de la Guardia Civil, y dijo que al día siguiente quería ver a Cahué trabajando. Fue Manuel Calderón, en suma, un marino decente y un hombre de honor. Con más gente como él, la suerte de la infeliz España habría sido entonces, y aún ahora, más afortunada de lo que fue y de lo que es. La prueba de que los hombres del Nabarra le profesaron idéntica lealtad y aprecio es que cuando Calderón, soltero y sin hijos, murió en 1979 en una residencia de ancianos, sus antiguos enemigos en el combate de cabo Machichaco lo habían hecho padrino de treinta y dos hijos y nietos.


Bou "Nabarra"

sábado, 7 de enero de 2012

Debussy y los Impresionistas

A mi este video me pareció sencillamente maravilloso. Espero que lo disfruteis.

Demeter

Δημήτηρ es la diosa griega de la agricultura, conocida en Roma como Ceres. Es hermana de Zeus, con quien tiene una hija, Perséfone. Cuando esta es raptada por Hades, Demeter acude a Zeus que interceda, pero Hades no cede. Entonces Demeter, presa de una profunda tristeza, abandona su labor de velar por las cosechas y el campo. Las cosechas se pierden y los hombres están a punto de morir de hambre. Esto obliga a Zeus a rogar a Hades la liberación de Perséfone. Esta es liberada con la condición de no haber comido los frutos del Tártaro. Pero la hija/sobrina de Zeus lo ha hecho y miente, pués ha comido 6 semillas de granada.
 Zeus la condena a pasar seis meses al año con Tártaro- nace el invierno- y seis con Demeter- nace el verano-.
 Demeter era la patrona de Eleusis.Sus sacerdotisas eran llamadas Melisas.
 Según algunos estudiosos Demeter significa diosa madre. También era la diosa del matrimonio y las cosechas, considerando el grano un regalo de Demeter. De ahí viene el término de "cereal". Se la representaba subida a un carro y con una espiga de trigo en su mano.

jueves, 5 de enero de 2012

Jaime I El Conquistador



Jaime de Aragón  y Montpellier fué uno de los reyes mas importantes de la historia de España y el mas influyente de Aragón.
 Nació en Febrero de 1208, en la baronía de su madre, Sra. de Montpellier, siendo su padre Pedro II de Aragón.
Jaime incorporó a la Corona que heredó, y por lo tanto a la actual España, los reinos de Mallorca, Valencia y Murcia. Cuando tenía 8 años el niño pierde a su madre y a su padre. Aquella de enfermedad y este asesinado por los Templarios por haber defendido a los Cátaros. El jefe de estos Simón de Monfort secuestra y  se hace cargo de la educación del príncipe. Solo la intervención papal consigue la liberación del púber. Aquella primera infancia endureció al futuro monarca .
 Reunidas las Cortes de Aragón en Lérida, aceptaron como Rey al niño de cinco años, cuya educación se encomendó a la nobleza catalana. Muy joven fue casado con Leonor de Aquitania, a la que repudiaría a los 19 años, tras unos años de infelicidad, abriendo una crisis diplomática entre Castilla y Aragón. Harto de las conspiraciones de la corte decide alejarse, hallando la solución en las campañas militares.
  Los moros eran, entonces, señores de Mallorca, controlando el estratégico archipiélago Balear. Los asesores militares de Jaime  desaconsejaron la empresa. Nunca se había intentado un desembarco de tal magnitud en una tierra ocupada por los musulmanes durante 500 años. Friamente convocó las Cortes en Barcelona pero estas le negaron la financiación. Lejos de rendirse acudió a la nobleza del Condado de Barcelona y al del Rosellón apoyaron economicamente a Jaime, que proclamó la Cruzada. La flota salió de Tarragona en Septiembre. A su frente el joven rey, de 21 años, sabía que se jugaba la corona.
 4 meses mas tarde entraba en Palma para recibir la rendición de manos del rey moro Abu Yahía.
En 1230 Jaime reparte la isla entre los aristócratas que lo apoyaron. Se crea el Ducado de Palma -tal famoso ultimamente, aunque ahora menos heroico-. Mallorca fué repoblada por catalanes, andorranos y franceses.
 Tiene 27 años cuando se casa con Jolanta d’Arpád-Hungria y Courtenay, hija de Andrés II de Hungría. La chica era hermosísima y culta, atrayendo a la corte aragonesa a los mejores cerebros de la Europa de la época.
 En 1237, el rey, que le ha cogido gusto al oficio de las armas, emprende la conquista del Reino de Valencia. Tres años mas tarde el reino es entregado a Jaime por su mandatario, el rey Zayyan, aunque en la siguiente década habrá en Valencia varias rebeliones moriscas.
 En 1261 las Cortes de Aragón, reunidas en Valencia, fundan el Reino de este nombre pasando a formar parte de la Corona aragonesa. Con una gran popularidad como impulso Jaime conquista Murcia.  Cuando tiene 58 años pacta con  Alfonso X que Murcia pase a manos de la Corona de Castilla..
 A lo largo de su vida tuvo muchos hijos, entre ellos Jaime II-rey de Mallorca, Barón de Montpellier, Conde del Rosellón y La Cerdeña- y Pedro III-Rey de Aragón, Cataluña y Valecia-.
 En el verano de 1276, a los sesenta y ocho años de edad, muere en Valencia, siendo enterrado en el Monasterio de Poblet, lugar de último descanso de Reyes de Aragón, que no de Cataluña.

TERRITORIOS CONQUISTADOS POR JAIME I

lunes, 2 de enero de 2012

El Belén, también llamado Nacimiento



Corrían los primeros setenta cuando empecé a participar en la tradición del Nacimiento, pués Belén solo era una amiga de mi hermana y un sitio donde había nacido Jesús, también conocido como"niñojesús".
 Todo comenzaba por la sugerencia, a primeros de diciembre, de mis padres. ¿Porqué no ponemos el nacimiento?, lo cual significaba "niños poned el nacimiento".
 Este dormía el resto del año en cajas de cartón, bastante cutres, que compartía, en un altillo, con las bolas de navidad y los adornos del árbol.
 El lugar donde instalábamos tal obra de arte era una estantería del mueble del salón, entre la tv y la máquina de coser de mi madre. Nuestro nacimiento se componía- como no- de portal de Belén (manera de denominar una cueva de madera(...) con su familia y el ganado tradicional de barro que cada año sufría algún percance fatal. También un angelito que había que clavar en la entrada de la cueva-Aquello me pareció siempre una forma inadecuada de tratar a un mensajero de Dios-.
Fuera del portal, a unos centímetros  estaba el castillo de Herodes. Detengámonos un momento en esta fortaleza. Se trataba de un palacio inverosímil de plástico y de un tamaño un poco menor del portal (?). Por si fuera poco lo situábamos en una colina hecha con un cuenco- Uy perdón,quería decir un bol- de duralex que, como su propio nombre indicaba era irrompible.
 El asunto se complicaba cuando había que extender musgo por el suelo. Este se resistía a adherirse al cuenco que emergía, victorioso, dando a la escena una pinta tipo "Expediente X" con el palacio de Herodes encima de una nave especial que emergía de la tierra que parecía sacada de "El Caballo de Troya" de J.J. Benítez.
 No podía faltar el inevitable río- todo el mundo sabe la cantidad de ríos que hay en Tierra Santa-, de papel de plata, sacado de una tableta de chocolate de nuestras gloriosas meriendas. Capítulo aparte habría que dedicar a los Reyes Magos que debían recorrer el espacio de 50 ctms en un mes. Nuestros Reyes eran, comprados posteriormente al portal, gigantes. Un camello podía saltar el portal sin esforzarse demasiado. Además recuerdo que los Reyes Magos eran extrañamente bajitos y cabezones. Yo creo que, en realidad, eran la tripulación de la nave.
 Pero aquí viene lo mas genial. Ya fuera porque no había presupuesto, o por que a mis padres no les dió la gana- hipótesis mas probable- a los reyes no les compraron pajes pajes. Pero como eran muy tradicionales decidieron tenerlos y secuestraron unos aguerridos legionarios romanos de mi propiedad para tal función.¡Si César levantara la cabeza!. De todas formas debo decir en su descargo que los legionarios se resistieron. Así lo prueba el hecho de que algunos sufrieran graves mutilaciones. El infundio que se extendía por mi casa sobre que eso se debía a que yo era muy bruto jugando no tiene base.
 Las visitas, siempre prudentes, alababan esta escena dantesca con un cinismo muy navideño. Sobre todo la pequeña figurita del "niñojesús" que decían que sonreía. A mi la expresión me parecía de pánico.
  Aunque hay que decir que nunca llegamos al extremo de un amigo mío que, años mas tarde se convirtió en un consumado maquetista e hizo su propio Nacimiento. En este, y ante un letrero que ponía "A Belén", varios soldados de élite israelies repelían un ataque de la OLP.
 Si se portan bién otro día les cuento lo del árbol de navidad, que también tiene lo suyo.