miércoles, 4 de febrero de 2026

SABORES QUE SE QUEDAN PARA SIEMPRE. EVOCADORES

 


Según algunos psicólogos recordamos más las sensaciones que los datos, sobre todo si las sensaciones son evocadoras. De eso doy fe.

La primera sensación de la que os voy a hablar es la que tuve recién llegado a mis vacaciones en Pozoblanco (Córdoba). Paseando fui a parar a La Casa del Jamón y como había oído hablar del famoso jamón de Los Pedroches quise probarlo. Me coloqué, en una mañana soleada, en la terraza. Basculé la silla y me dispuse a disfrutar del jamón ibérico y del queso manchego que me sirvieron, mientras veía pasar frente a mi los coches que cruzaban la localidad. Fue una sensación inolvidable. 



Estamos hablando de hace diecisiete meses y todavía, cerrando los ojos, puedo saborear aquel delicioso plato. Ese recuerdo me lleva a los tres magníficos meses que pasé aquel otoño en Pozoblanco y que me reafirmaron en mi decisión de volver, esta vez para vivir allí definitivamente. Estoy en ello.

La otra foto es de una ración de pulpo á feira que saboreé en mi Coruña durante la celebración de A feira das maravillas, el veintiseis de julio de 2025. Cansado de moverme en mi silla y siendo la hora de comer, pedí el pulpo y una Coca-Cola (perdón por el sacrilegio). Desde ese momento el recuerdo de mi Coruña  me sabe a pulpo.

Son dos sabores tremendamente evocadores, que forman parte de mi pasado y que nunca, pase el tiempo que pase, me abandonarán. Me imagino que con el tiempo La Coruña formará parte de mi mejor pasado y Pozoblanco de mi mejor presente.