En plena batalla para volver a Córdoba la Bella, me dedicaba como cada sábado a relajarme yendo a La Coruña. Uno de mis lugares preferidos era el Museo Militar, en el que el 24 de mayo del año pasado encontré este poema de Don Pedro Calderón de la Barca, soldado de los Tercios Viejos de la Infantería española y célebre dramaturgo. Su lectura me inspiró para no rendirme en la persecución de mi objetivo final: la vuelta definitiva al CAMF de Pozoblanco (Córdoba).
Aquí os dejo una foto para que podáis leer esta obra de Calderón y si acaso os inspire para esforzaros y luchar por vuestros sueños, sin rendirse nunca, como me sucedió a mi.
Don Pedro Calderón de la Barca no solo fue un escritor y poeta del conocido como Siglo de Oro español, sino que fue también miembro de los Tercios Viejos de la Infantería española. Aquellos que le dieron a España un imperio y lo conservaron durante siglo y medio, época conocida como el Siglo de Acero.
Nació en Madrid el 17 de enero de 1600, donde murió el 25 de mayo de 1681. Fue escritor, dramaturgo y poeta, también sacerdote miembro de la Venerable Congregación de Presbíteros Seculares. Fue Caballero de la Orden de Santiago y es considerado uno de los literatos más barrocos del Siglo de Oro, sobre todo por su teatro. También fue cortesano y soldado.
Debutó en el teatro con un drama histórico sobre Eduardo III de Inglaterra. Introdujo innovaciones más radicales desafiando las normas teatrales de Lope de Vega. Desarrolló el conceptismo intelectual en su obra "La vida es sueño". Escribió también la famosa obra "El alcalde de Zalamea", en la que narra los roces entre la población civil y los soldados de los Tercios y en el transcurso de la cual el alcalde dice:
Al rey la hacienda y la vida
se ha de dar,
pero el honor es patrimonio del alma
y el alma solo es de Dios.
Sus creaciones se encuentran divididas entre comedias religiosas, comedias legendarias, de enredo, de honor, filosóficas, mitológicas y autos sacramentales. Fue muy influyente en movimientos literarios como el romanticismo, el modernismo literario, expresionismo, ciencia ficción distópica y simbolismo. Fue admirado por muchos literatos posteriores, como por ejemplo Goethe y Shelly o Borges.
Pertenecía a una familia del antiguo linaje cuyo escudo consistía en cinco calderones negros en campo de plata y por orla de ocho aspas de oro en campo de gules con el lema "Por la fe moriré". Era hijo de un hidalgo de origen montañés del que había heredado el cargo de secretario del Consejo y Contaduría Mayor de Hacienda, que ejerció con Felipe II y Felipe III. Se casó en 1595 con Ana María, con la que tuvo seis hijos, siendo Don Pedro el tercero.
Empezó a ir al colegio a Valladolid en 1605, porque allí estaba la Corte. Pero el padre lo destinó a ocupar la Capellanía de San José en Madrid, así que el niño ingresó en el Colegio Imperial de los Jesuitas en 1608, donde estudió gramática, latín, griego y teología.
En 1615 estudiaba en la Universidad de Alcalá y posteriormente en la de Salamanca, graduándose en 1619. En 1622 dejó los estudios religiosos por la carrera militar, de la que siempre guardó buen recuerdo y le llevó a escribir los versos que encontré en el Museo Militar.
Basados en su experiencia como soldado, resaltan el mérito sobre el linaje, el esfuerzo y el valor sobre la nobleza heredada y son retrato de la identidad, el valor y la vida de los soldados españoles. Convirtiendo su experiencia personal de la pluma y la espada en un legado que adorna las Academias Militares de hoy en día.
A mi me han servido estos versos para hacer la foto y ahora hablaros sobre Calderón.

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